{"id":135516,"date":"2002-01-02T10:31:16","date_gmt":"2002-01-02T10:31:16","guid":{"rendered":""},"modified":"2025-06-13T06:55:43","modified_gmt":"2025-06-13T04:55:43","slug":"guia-siempre-me-preguntare-por-que-fui-yo-el-elegido-f-dreamweb-pc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cms-articles.softonic.io\/es\/guia-siempre-me-preguntare-por-que-fui-yo-el-elegido-f-dreamweb-pc\/","title":{"rendered":"Siempre me preguntar\u00e9 por qu\u00e9 fui yo el elegido. F"},"content":{"rendered":"<p>Siempre me preguntar\u00e9 por qu\u00e9 fui yo el elegido. Fue sin duda una loter\u00eda&#8230;, nunca tuve demasiada suerte. Sea como fuere, y milagrosamente &#8211; el bien tambi\u00e9n tiene poder -, se podr\u00eda decir que todo sali\u00f3 bien y ahora est\u00e1is leyendo estas l\u00edneas gracias a m\u00ed, aunque yo ya no pertenezco a vuestro mundo, como ser\u00eda mi deseo. Un aviso: el contenido de este relato puede herir la sensibilidad del lector. <\/p>\n<p>Una vez aclarado que mi aventura no fue nada agradable, sino m\u00e1s bien oscura, g\u00f3tica y llena de maldad y enga\u00f1o, all\u00e1 voy. Fue durante el profundo sue\u00f1o que acontece tras una noche de placer, cuando me revelaron que mi existencia iba a dar un giro de 180 grados. El Sirviente Superior de la tela de Sue\u00f1os me comunic\u00f3 que era el elegido, y que en m\u00ed se hab\u00eda plantado la semilla. Antes de que pudiera reaccionar, d\u00e1ndome un par de tortas para despertarme, algo se adue\u00f1\u00f3 y penetr\u00f3 en mi nublada mente. De repente, lo supe todo. Todos los conocimientos acerca de mi misi\u00f3n aparec\u00edan ahora claros y cristalinos. Exist\u00edan siete guardianes del bien, y en contraposici\u00f3n, siete poderes del mal, que se hab\u00edan adue\u00f1ado de las personalidades de siete importantes seres humanos de nuestra sociedad para obrar el mal y apoderarse de la fuente del dominio y conocimiento supremo, la Tela de Sue\u00f1os. Deb\u00eda impedirlo mat\u00e1ndolos uno a uno. Ya no eran seres modelos, eran seres despreciables. Eran entidades sin alma regidas por lo maligno. <\/p>\n<p>Antes de despertarme, el sumo servidor me comunic\u00f3 que \u00e9l ser\u00eda el m\u00e1s d\u00e9bil, un tal Crane, que adem\u00e1s estaba muy cerca. As\u00ed pues, los personajes a eliminar ir\u00edan subiendo en dificultad. Me despert\u00e9 mientras sus \u00faltimas palabras hac\u00edan vibrar las membranas de mis t\u00edmpanos: &#8220;busca un arma&#8221;. Y con esta firme convicci\u00f3n me levant\u00e9 de la empapada cama. Nunca me hab\u00eda sentido tan bien, estaba en plena forma. La humedad y el calor hac\u00edan de la atm\u00f3sfera algo insoportable. Dej\u00e9 a mi novia, Eden, durmiendo y agarr\u00e9 mi vieja y descolorida cartera de encima de la mesa. Me dirig\u00ed hacia la derecha, y en la cocina examin\u00e9 el microondas. Lo abr\u00ed, y cog\u00ed una extra\u00f1a llave de su esmaltado interior. Sal\u00ed del apartamento y entr\u00e9 en el ascensor. Pulsando en el panel de mandos, &#8220;el artefacto m\u00e1s amigo de las piernas del hombre&#8221; arranc\u00f3 con un lastimero crujido y descend\u00ed hasta el garaje. Lo primero que hice fue echarle un vistazo al coche de Eden. No arrancaba y ella misma lo hab\u00eda estado arreglando. Siempre hab\u00eda sido una chica lista. Me hice con el destornillador que hab\u00eda dejado encima del motor y con la llave inglesa de la tabla de herramientas. Desde el garaje sal\u00ed al exterior.<\/p>\n<p>La lluvia golpeaba con fuerza el sucio y vetusto pavimento. Camin\u00e9 hacia la izquierda y en la pantalla de viaje seleccion\u00e9 mi apartamento como destino. Tras salir del ascensor del lamentable edificio en el que estaba mi casa, cruc\u00e9 el vest\u00edbulo y abr\u00ed la puerta de mi casa, la de la izquierda, tecleando en el panel de control mi n\u00famero personal, el 5106. De mi desordenado dormitorio me llev\u00e9 el cuchillo que hab\u00eda encima de mi cama. Cog\u00ed el cartucho rojo de red situado al lado de la computadora y lo met\u00ed en el interface del ordenador. Luego us\u00e9 la pantalla de red y, una vez que el ordenador se inicializ\u00f3, teclee la siguiente secuencia: LIST, LOGON RYAN, BLACKDRAGON, LIST, LIST CARTUCHO y READ PRIVADO, con lo que surgieron los pixels de los n\u00fameros de mi amigo Louis y de Den. Los anot\u00e9. Para salir del ordenador, s\u00f3lo tuve que pulsar EXIT. Volv\u00ed al ascensor y en la pantalla de viajes, eleg\u00ed el apartamento de Louis. Nada m\u00e1s subir las rojizas escaleras de su ruinoso edificio, alguien me lanz\u00f3 una descarga el\u00e9ctrica con una especie de l\u00e1tigo. Cuando regres\u00e9 a la consciencia, tirado en el mojado suelo de la calle, me di cuenta de que me hab\u00edan robado las zapatillas deportivas. L\u00f3gico, eran de marca. Entr\u00e9 r\u00e1pidamente y fui por el pasillo orientado hacia el sur. Como casi todas las construcciones de esta asquerosa ciudad, el de Louis era muy antiguo y su conservaci\u00f3n era m\u00e1s que deficiente. La suciedad lo corromp\u00eda todo. Una vez ante la puerta de su apartamento, teclee su n\u00famero, el 5238 y entr\u00e9. Louis se hab\u00eda quedado dormido sobre la taza del retrete, como siempre, se le hab\u00eda ido la mano con la cantidad de droga mental-interactiva que se habr\u00eda metido en el sistema nervioso. Le despert\u00e9 y averig\u00fc\u00e9 que un hombre llamado Silvermann, due\u00f1o de una sala de billar, me podr\u00eda proporcionar una pistola.  Examin\u00e9 la unidad situada al lado de los restos de comida que hab\u00eda encima de la mesa, la abr\u00ed y cog\u00ed la tarjeta roja, con la que podr\u00eda acceder a la sala de billar. Antes de irme, y como ya no sent\u00eda ni mis propios pies, me calc\u00e9 las zapatillas que encontr\u00e9 en el ba\u00f1o de Louis. Se hab\u00eda vuelto a dormir. Mientras me iba, le dese\u00e9 suerte, all\u00e1 donde quiera que estuviera su mente en ese momento. <\/p>\n<p>Como no quer\u00eda que la desagradable experiencia del robo volviera a repetirse tome la determinaci\u00f3n de guardar la tarjeta en mi cartera. De vuelta a las desangeladas calles de la metr\u00f3polis, decid\u00ed ir a mi lugar de trabajo: el bar de Sparky. Al entrar, habl\u00e9 con mi jefe, Sparky. Tuvimos una charla sobre mis problemas en el trabajo y decidi\u00f3 darme un par de semanas de vacaciones y adelantarme la paga. Pas\u00e9 mi verde tarjeta de banco por su cajero y mi cuenta por fin ten\u00eda capital. Como los tipos de ese antro no eran muy de fiar, volv\u00ed a meterla en mi cartera. Inici\u00e9 una conversaci\u00f3n amistosa con el grandull\u00f3n que hab\u00eda sentado a mi derecha y as\u00ed supe que la que habr\u00eda de ser mi primera v\u00edctima, el cantante David Crane, se alojaba en el hotel Regency. <\/p>\n<p>Como no pod\u00eda aguantar m\u00e1s el et\u00edlico olor del lugar, sal\u00ed del bar y me dirig\u00ed a la sala de billar. Para poder entrar met\u00ed la tarjeta de socio por el lector que hab\u00eda a la derecha del ascensor, pero antes tuve que hablar con el conserje. Baj\u00e9 hasta la sala de billar, en el s\u00f3tano. Dici\u00e9ndole que era amigo de Louis, habl\u00e9 con el camarero, que me revel\u00f3 que el n\u00famero de la cerradura del despacho de Silvermann era el 5222. Apresuradamente, fui hacia la izquierda, atraves\u00e9 la sala de billar y abr\u00ed la puerta del despacho del jefe de aquel tinglado. Silvermann estaba sentado sobre una silla tan grande como su enorme corpach\u00f3n y estaba fum\u00e1ndose un puro de la talla siete. Le dije lo que buscaba, una pistola sencilla de manejar, y \u00e9l me ofreci\u00f3 una aut\u00e9ntica joya: un l\u00e1ser de plasma, con mira computerizada. Casi disparaba sola, apoyada en un brazo ejecutor, el m\u00edo. Pagu\u00e9 el precio con mi tarjeta y cog\u00ed con cierto temblor la pistola que Silvermann hab\u00eda sacado del caj\u00f3n para depositarla sobre la mesa.<\/p>\n<p>Abandon\u00e9 velozmente la sala de billar. El tiempo apremiaba. Los siete poderes del mal segu\u00edan avanzando. As\u00ed pues, me dirig\u00ed al hotel Regency, con la firme decisi\u00f3n de cargarme a la gran estrella del rock, David Crane. En el vest\u00edbulo habl\u00e9 con la oronda recepcionista, que me ofreci\u00f3 una suite situada justo debajo de la de Crane. No me lo pens\u00e9 dos veces, y aunque me cost\u00f3 830 pavos, con lo que mis finanzas quedaron casi a cero, decid\u00ed alquilar la suite, pues no quer\u00eda levantar sospechas. Tras pagar con mi tarjeta, recog\u00ed la llave electr\u00f3nica del mostrador. Sub\u00ed en el ascensor, y llegu\u00e9 hasta mi piso. Al salir, me dirig\u00ed hacia la izquierda. En el final del pasillo hab\u00eda una boca de incendios empotrada en las elegantes paredes tapizadas. La abr\u00ed y cog\u00ed el hacha. Regres\u00e9 al ascensor y utilic\u00e9 los controles de su interior con el cuchillo, con lo que destroc\u00e9 el panel y pude acceder al cable de transmisi\u00f3n. Lo cort\u00e9 de nuevo con el cuchillo, con lo que el ascensor quedo inutilizable. Examin\u00e9 una manilla gris que hab\u00eda en la parte superior derecha del ascensor, tras el pasamanos. La accion\u00e9 y se abri\u00f3 una trampilla en el techo del elevador. Sacando fuerzas de mis tensos brazos sub\u00ed encima del ascensor por ella. Pude abrir la puertas del piso superior con el hacha. Nada m\u00e1s acceder a la suite del \u00e1tico, dos guardias se abalanzaron sobre m\u00ed. Con sangre fr\u00eda, utilic\u00e9 primero el hacha que llevaba bien agarrada. El agua de la piscina quedo te\u00f1ida de rojo. Inmediatamente, dispar\u00e9 la pistola y el segundo guardaespaldas retrocedi\u00f3 antes de caer fulminado. <\/p>\n<p>Fui hacia la izquierda, atraves\u00e9 la sala del televisor y entr\u00e9 en la habitaci\u00f3n. Dej\u00e9 que la hermosa mujer que estaba sobre Crane se fuera y respond\u00ed a la horrible mirada de desesperaci\u00f3n que \u00e9ste me lanz\u00f3 con un disparo de la pistola. Una vez que la bala hizo su trabajo, algo sali\u00f3 del cuerpo inerte del desdichado cantante, un resplandor azul inund\u00f3 la habitaci\u00f3n y se introdujo en mi ser. Sent\u00ed como mor\u00eda y como volv\u00eda a nacer y aparec\u00ed en el templo de La Tela de Sue\u00f1os. Habl\u00e9 con la impresionante figura que se ergu\u00eda ante m\u00ed, el guardi\u00e1n supremo, Monk. Me transmiti\u00f3, mentalmente, que la fuerza maligna que hab\u00eda pose\u00eddo a Crane estaba siendo absorbida por la Tela de Sue\u00f1os, pero que los dem\u00e1s segu\u00edan creciendo. El siguiente personaje al que deb\u00eda ejecutar era el general Sterling. Camin\u00e9 por el largo corredor sur y al llegar a una gran sala abovedada con extra\u00f1os motivos art\u00edsticos, decid\u00ed ir hacia la derecha. Abr\u00ed la primera puerta y acced\u00ed a una gran estancia. Utilic\u00e9 el pedestal con la llave que hab\u00eda recogido del microondas de Eden. El suelo explot\u00f3 bajo mis pies y estuve cayendo durante un tiempo que me pareci\u00f3 una eternidad. La lluvia me despert\u00f3 en un oscuro y hediondo callej\u00f3n. Regres\u00e9 a mi casa. Una vez en mi habitaci\u00f3n, volv\u00ed a utilizar la red y teclee: LIST NEWSNET, READ ESPECIALTV. Averig\u00fc\u00e9 que el general Sterling, que dirig\u00eda la mayor fuerza armada del planeta, iba a acudir esa misma noche a una entrevista en el Canal 6. <\/p>\n<p>Me fui hacia los estudios de televisi\u00f3n. Al llegar, tuve que rodar los gigantescos plat\u00f3s, y cuando vi un extra\u00f1o s\u00edmbolo pintado en la calzada, decid\u00ed caminar hacia la izquierda hasta que llegu\u00e9 a una barrera. Como el guardia de seguridad no parec\u00eda dispuesto a dejarme entrar, tuve que presentarle a mi fiel pistola. Accionando los mandos de apertura entre en los estudios, cog\u00ed un folleto de la mesa de recepci\u00f3n y luego la tarjeta de acceso que estaba debajo. Caminado hacia la izquierda, abr\u00ed la peque\u00f1a puerta situada en la pared sur gracias a la tarjeta. Era el almac\u00e9n. Examin\u00e9 la caja de fusibles y la utilic\u00e9 con el destornillador. As\u00ed fue como pude romper la cerradura y coger un diminuto fusible de su interior. Tras salir del cuarto trastero, fui hacia la derecha y por una puerta que hab\u00eda al norte llegu\u00e9 hasta unas escaleras. Las sub\u00ed y acced\u00ed al entramado del techo del estudio en el que estaba siendo entrevistado el general Sterling. Abr\u00ed los controles de una de las gr\u00faas y sustitu\u00ed en fusible verde por el marr\u00f3n que ya ten\u00eda. tras esta operaci\u00f3n, puls\u00e9 los controles y la gr\u00faa que transportaba una enorme caja dej\u00f3 caer su pesada carga sobre Sterling. Se repiti\u00f3 la escena que ya ocurri\u00f3 con Crane y me transport\u00e9 al Templo de La Tela de Sue\u00f1os. Antes de salir, recog\u00ed el cristal m\u00e1gico que estaba apoyado sobre el muro del extremo sur. En esta ocasi\u00f3n, y en las sucesivas, sal\u00ed del Templo probando a abrir todas las puertas. Cuando una ced\u00eda, entraba en la sala con el pedestal de transporte.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo hombre transformado en ser maligno a destruir era el industrial Sartain, millonario en dinero y en influencias. Como Monk me hab\u00eda dicho que estaba cercano a alguien querido por m\u00ed, y mi novia Eden trabajaba sus industrias, me fui corriendo a su piso. Entr\u00e9 con la clave, 2865. Usando la agenda que hab\u00eda sobre la cama, vi la direcci\u00f3n del edificio de Sartain. Tuve que pulsar cinco veces sobre la N del teclado de la agenda. En la sala contigua cog\u00ed un cartucho rojo que reposaba sobre la mesita que hab\u00eda tras el sill\u00f3n. Una vez en mi apartamento, y tras, como siempre, meter el cartucho en el interface y encender el monitor, escrib\u00ed: LIST, LIST CARTUCHO, READ CODIGO. <\/p>\n<p>En la pantalla de f\u00f3sforo verde apareci\u00f3 el n\u00famero secreto: 7833. Sin perder un instante viaje hasta las industrias Sartain. No tuve complicaciones gracias a que ya ten\u00eda el c\u00f3digo y una vez en el interior de la fr\u00eda y descomunal construcci\u00f3n, dispar\u00e9 contra el ordenador de sistemas. Tras atravesar un pasillo hacia la izquierda, fui hacia arriba y entr\u00e9 en el ascensor. Nada m\u00e1s salir, me encontr\u00e9 enca\u00f1onado por dos hombres. Ante tal amenaza, tuve que recurrir al cristal m\u00e1gico. Un escudo de fuerza surgi\u00f3 de la nada para protegerme y luego lanz\u00f3 un intensa descarga letal sobre los guardias. Segu\u00ed hacia el sur, y recog\u00ed del suelo un malet\u00edn que Sartain hab\u00eda abandonado en sus desesperada huida. Lo abr\u00ed y cog\u00ed los papeles de su forrado interior. Examin\u00e9 los papeles y tras pasar todas las p\u00e1ginas, averig\u00fc\u00e9 todos los planes y escondites del grupo maligno. Como no quer\u00eda que Sartain escapara, me dirig\u00ed r\u00e1pidamente hacia el helipuerto, al que llegu\u00e9 tras salir por la puerta de la derecha y pasar por unas cuantas escaleras. Escuch\u00e9 el zumbido de las turbinas de la nave hacia la izquierda. Hacia all\u00ed corr\u00ed y abr\u00ed fuego contra el helic\u00f3ptero a reacci\u00f3n, en el que trataba de escapar Sartain. Como siempre, regres\u00e9 a la Tela de Sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Tras la teletransportaci\u00f3n, mi cuerpo surgi\u00f3 de la nada en un aparcamiento p\u00fablico. Del remolque de la camioneta que estaba estacionada hacia la izquierda, cog\u00ed unas cizallas. Hac\u00eda el norte sal\u00ed del parking y en la pantalla de viajes seleccion\u00e9 la casa de Chapel. Al llegar, examin\u00e9 el muro que la rodeaba y con un poco de esfuerzo logr\u00e9 escalar la muralla y saltar al interior de la finca. Hab\u00eda un tremendo socav\u00f3n en el suelo y justo en el medio un peque\u00f1o cartucho azul que, como era habitual examin\u00e9 en mi computadora. La secuencia del teclado fue: LIST CARTUCHO, LOGON BECKETT, SEPTIMUS, LIST CARTUCHO, READ RESUMEN. <\/p>\n<p>As\u00ed descubr\u00ed la iglesia en la que se refugiaba el padre O&#8217;Rourke. La catedral abandonada estaba protegida por una fuerte verja de hierro, pero la utilic\u00e9 con las cizallas y pude romper la cadena de las puertas. Regres\u00e9 a mi apartamento y cog\u00ed una taza de caf\u00e9 vac\u00eda que hab\u00eda sobre la mesita de noche. El embarcadero fue mi siguiente destino. La playa estaba absolutamente desierta, el olor era sencillamente putrefacto. Us\u00e9 la tuber\u00eda que se adentraba en el mar con la taza para recoger un poco de agua, por llamar de alguna manera a la sustancia verdosa en la que se hab\u00eda convertido la anta\u00f1o cristalina agua de mar. Arranqu\u00e9 la barandilla de las escaleras de acceso a la playa. Despu\u00e9s de llegar a la bah\u00eda de la derecha, examin\u00e9 una caja de conexiones que estaba semienterrada por la arena. Tras quit\u00e1rsela, la us\u00e9 con la barandilla para, haciendo palanca, romper la tapadera. Vaci\u00e9 la taza de agua sobre los circuitos y una explosi\u00f3n tan impresionante como violenta destruy\u00f3 el sistema de seguridad. <\/p>\n<p>El estallido fue de tal magnitud que se abrieron boquetes en el balc\u00f3n y en la ventana. Escal\u00e9 por ambos y encontr\u00e9 a Underwood tendida en el suelo. La onda expansiva la hab\u00eda alcanzado y a duras penas pod\u00eda arrastrarse. Habl\u00e9 con ella, me suplic\u00f3 que la matara para aliviar su sufrimiento. La remat\u00e9 con un piadoso disparo. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de salir del templo, despert\u00e9 en una playa. Present\u00eda que el final se acercaba. Al llegar a la iglesia vi que el p\u00f3rtico de madera estaba abierto. Con miedo, pero con decisi\u00f3n, entr\u00e9 en la nave central de la fantasmag\u00f3rica catedral. Estaba tan oscuro que casi tropiezo con un esqueleto que hab\u00eda en el suelo, al que le quit\u00e9 su huesuda mano. Tambi\u00e9n recog\u00ed una piedra. Al fondo, hab\u00eda un altar. Tras quitar los candelabros y la tela que lo cubr\u00edan me di cuenta de que m\u00e1s bien se trataba de un sepulcro. Pude abrirlo us\u00e1ndolo despu\u00e9s de meter la mano del esqueleto en el peque\u00f1o agujero que hab\u00eda en el centro de la l\u00e1pida. Me met\u00ed dentro del sepulcro y fui a caer a un subterr\u00e1neo, una cripta. Abr\u00ed otro sepulcro usando la losa de piedra que lo cubr\u00eda. De su fr\u00edo interior recog\u00ed una daga y dos preciosas gemas rojas. Consegu\u00ed una tercera gema de la vasija que hab\u00eda quedado escondida bajo la l\u00e1pida. En el centro de la sala hab\u00eda una losa, que us\u00e9 con las tres gemas. Un estruendo reverber\u00f3 por las paredes y surgi\u00f3 una salida. Llegu\u00e9 a las catacumbas de la catedral. Al tocar una estatua que colgaba de la pared el fondo norte apareci\u00f3 el sistema de protecci\u00f3n. Compuse una figura cuya parte superior era un semic\u00edrculo atravesado por tres l\u00edneas y la inferior otro semic\u00edrculo, pero con una sola recta. Tras tocar el cristal, algo se abri\u00f3 hacia el sur. Por todo el laberinto recog\u00ed un total de ocho piedras &#8211; una de ellas estaba bastante escondida en la celda de descanso, en la parte superior derecha -. Us\u00e9 la vagoneta que estaba al norte con todas ellas. La empuj\u00e9 y por el peso de las piedras se precipit\u00f3 hacia el muro sur, que qued\u00f3 destrozado por el impacto. <br \/>Un sonido que hel\u00f3 la sangre de mis venas sali\u00f3 del agujero, pero no me acobard\u00e9 y me met\u00ed por el mismo. Caminando hacia la izquierda y luego subiendo por unas escalinatas, llegu\u00e9 a una capilla en la que restos de origen desconocido estaban esparcidos por el suelo. Descend\u00ed por el peque\u00f1o agujero que hab\u00eda a mi derecha. Para mi sorpresa, fui a caer al metro. Fui hacia el norte, baj\u00e9 las escalerillas para bajar del and\u00e9n al t\u00fanel y me detuve cuando o\u00ed una sobrecogedora risa que proven\u00eda de un agujero que hab\u00eda en el muro de la parte izquierda. S\u00f3lo de la garganta de un psic\u00f3pata como Beckett pod\u00eda salir un sonido tan desgarrador. Hab\u00eda llegado el momento de la verdad. Entr\u00e9. All\u00ed estaba Beckett, una enorme masa de m\u00fasculos agrandada a base de matar. Volvi\u00f3 a re\u00edr. Me cont\u00f3 una historia que me dej\u00f3 casi inm\u00f3vil, pues parec\u00eda cierta, hasta que reaccion\u00e9 al o\u00edr &#8220;ahora llega tu final&#8221;. Sal\u00ed corriendo hacia el t\u00fanel, pod\u00eda notar su f\u00e9tido aliento en mi nuca. Me qued\u00e9 paralizado contra la pared del t\u00fanel y justo cuando Beckett se abalanzaba sobre m\u00ed, un tren, lo arroll\u00f3. <\/p>\n<p>El rojo de su sangre empap\u00f3 la madera de las juntas de las v\u00edas. Por \u00faltima vez, absorb\u00ed la energ\u00eda de mi v\u00edctima final. Mi mente se nubl\u00f3, pero entre las brumas del pensamiento alcanc\u00e9 a distinguir la cara de Monk. Por fin pod\u00eda ver sus ojos. Me asust\u00e9, al verle la cara supe con certeza que ocultaba algo. S\u00ed, me dijo que el bien hab\u00eda triunfado, que la Tela de Sue\u00f1os estaba intacta y que hombres del bien dirig\u00edan la humanidad. Pero su mirada, su expresi\u00f3n, su voz, escond\u00edan algo. Tuve consciencia de m\u00ed mismo cuando varios polic\u00edas me apuntaban. Amenazaron con dispararme si no soltaba el arma que inexplicablemente empu\u00f1aba mi mano. Intent\u00e9 arrojarla, pero estaba paralizado. Vi cientos de resplandores y sent\u00ed que las fr\u00edas balas se calentaban al entrar en mi cuerpo. Tendido sobre el asfalto, supe que Beckett me dijo la verdad. Su fin hab\u00eda supuesto el m\u00edo. La Tela de Sue\u00f1os no pod\u00eda permitir que un mortal con la fuerza que yo hab\u00eda adquirido viviera sobre la faz de la Tierra y por eso planearon mi muerte terrenal, humana, y ahora vivo sobrehumanamente en la Tela de Sue\u00f1os. Ya no soy Ryan, sino un ente sin forma material-biol\u00f3gica. Pero me vengar\u00e9, juro que me vengar\u00e9<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre me preguntar\u00e9 por qu\u00e9 fui yo el elegido. Fue sin duda una loter\u00eda&#8230;, nunca tuve demasiada suerte. 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