Jackie Chan, el icónico actor de acción nacido en Hong Kong, ha suscitado una ola de críticas tras expresar su apoyo al régimen chino y sus cuestionamientos sobre la libertad en Hong Kong. En comentarios realizados en el Boao Economic Forum, Chan afirmó que “ahora estoy realmente confundido” en relación con el concepto de libertad, sugiriendo que “poco a poco empiezo a sentir que en China la gente necesita que la controlen”. Estas manifestaciones ofrecen una perspectiva preocupante considerando su cercanía al Partido Comunista Chino, a pesar de las convulsiones políticas en su ciudad natal.
Unas opiniones que han levantado numerosas críticas
Las reacciones a las palabras de Chan no se hicieron esperar. Figuras políticas de Hong Kong y Taiwán han criticado al actor, señalando que su falta de comprensión sobre los principios de libertad y democracia es alarmante, especialmente porque él mismo ha disfrutado de esas libertades en su carrera. Huang Wei-cher, legislador taiwanés, comentó que Chan “aún no ha comprendido el verdadero significado de la libertad y la democracia”, mientras que Leung Kwok-hung de Hong Kong lo acusó de “insultar al pueblo chino”.
Las declaraciones de Chan se producen en un contexto donde el gobierno chino ha incrementado su control sobre Hong Kong, especialmente tras la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional en junio de 2020. A diferencia de su participación en eventos prodemocráticos de 1989, Chan ahora aboga por un enfoque autoritario, indicando que “deberíamos tener normas que dicten por qué temas se puede manifestar la gente y por cuáles no”. Su deseo de unirse al Partido Comunista Chino ha generado controversia y revisitado su imagen pública.
Esta evolución política del actor plantea interrogantes sobre la libertad de expresión y los límites de la protesta en un país con antecedentes de censura. La trayectoria de Chan, que una vez simbolizó una voz para la libertad, se ha transformado en un símbolo de la complejidad del contexto político en China y Hong Kong en la actualidad.