Tras un anuncio bastante curioso del pasado mes de junio, Fallout 76 ya está entre todos nosotros. En Softonic hemos podido echarle el guante, así que te vamos a contar lo que más y menos nos ha gustado de la producción. Ya te adelantamos que lo malo gana a lo bueno, por desgracia.
Lo que más
La ambientación
Fallout 76 es muy bonito. Cierto es que utiliza un motor gráfico que está ya muy desfasado (se lleva usando desde hace más de una década), pero el equipo ha sabido sacarle el partido suficiente para que luzca bien en pantalla. A esto se le suma que el periodo histórico justo posterior a la catástrofe da mucha versatilidad a nivel artístico, con paisajes más variopintos y no tan caóticos y estremecedores como en entregas posteriores.
El juego con otros usuarios
Fallout 76 es el primer título de la franquicia que incluye modo multijugador. Esto supone una serie de características nunca antes vistas dentro de la saga. Lo que hemos jugado con otros jugadores nos ha gustado, aunque también sobra decir que tiene un margen de mejora muy amplio, hasta tal punto que parece más una beta de lo que está por venir que lo que es.
Así mismo, esta interacción con otros jugadores se ve potenciada por un buen sistema de niveles y ventajas, todo orquestado en torno a una serie de cartas que se pueden “configurar” en el personaje.

Lo que menos
Pobre rendimiento
Decíamos antes que el multijugador parece una beta de algo que está por llegar. Pues si del online decimos esto, del apartado técnico podemos comentar que directamente es una versión alpha. El propio mandamás de Bethesda ya confirmó que el juego llegaría en una temprana fase de desarrollo, pero está verde, muy verde.
Fallout 76 ofrece un pobre rendimiento técnico, con caídas en la tasa de frame, expulsiones de los servidores a la hora de jugar y animaciones ortopédicas por utilizar un motor gráfico anticuado. El juego está tan “roto” –como se dice popularmente- que lleva casi 100 GB de parches en tan sólo nueve días.

Pérdida de esencia
Sabemos que el incluir un modo multijugador supone apostar por funciones que no son habituales en la saga, pero es triste que se haya perdido parte de la esencia de Fallout por esta inclusión. Es el caso de la historia, punto donde apenas vamos a encontrar personajes con los que interactuar.
Los NPCs daban vida al universo de Fallout, mientras que ahora parece que se va siempre detrás de alguien que nunca se termina viendo. Por tanto, la interacción real va con los usuarios.
¿Te lo compras?
La pregunta que te estarás haciendo es si merece la pena pasar por caja. Por los 70 euros que costaba de salida, la respuesta es no. Y sí, hablamos en pasado, “costaba”, ya que ahora está por 35 euros. En sólo 7 días ha bajado de precio a la mitad. Por esta cantidad sí que merece pensárselo dos veces, aunque también puedes esperar uno o dos meses más para que sigan saliendo parches y arreglen el juego.



“Mitad de los 2010s-2018 – ¡Grandes traseros, caderas anchas, cinturas pequeñísimas y labios carnosos son lo más! Hay un gran auge de la cirugía de implantes de nalgas gracias a las modelos de Instagram posteando “belfies” (selfies hechos de espaldas, para mostrar el culo). Incluso los doctores en cirugía estética se han hecho famosos por ‘rehacer’ a las mujeres. Entre 2012-2014 los implantes de nalgas y las inyecciones crecieron un 58%”.
“Mitad de los 90 – 2000s – Grandes pechos, estómagos planos y espacio entre los muslos (el llamado “thigh gap”) son lo más. En el 2010 el aumento de pecho es la cirugía más demandada en los Estados Unidos. Es la era del ángel de Victoria’s Secret. Ella es alta, delgada y siempre tiene largas piernas y pechos generosos”.
“Principios de los 90 – LA DELGADEZ ES LO MÁS. Tener una estructura ósea angulosa, verse demacrada y estar superdelgada es lo que prima en las pasarelas y las portadas de revista. Incluso se le da un nombre a esta tendencia: heroin chic“.
“Años 50 – Lo que se lleva es la silueta de reloj de arena. Las medidas 91-53-91 de Elizabeth Taylor son las ideales. La suave voluptuosidad de Marilyn Monroe es codiciada. Abundan los anuncios de pastillas para ganar peso para conseguir esta silueta. La revista Playboy y Barbie fueron creadas en esta década.”








