Zhipu AI ha lanzado su nuevo modelo de inteligencia artificial, GLM-5.1, que presenta 744 mil millones de parámetros, superando a versiones previas y a competidores reconocidos como GPT-5.4 y Claude Opus 4.6.
Este avance tecnológico, sin embargo, viene acompañado de un notable aumento en los precios; el coste del GLM-5.1 ha subido entre un 8% y un 17% en comparación con el GLM-5 Turbo, lo que marca la segunda implementación de subidas de precios en 2026 por parte de la compañía.
A medida que suben los precios de la IA, ¿es viable?
Este incremento en los precios responde a la demanda sostenida de los modelos de Zhipu AI, que había creado una reputación como proveedor de IA económica.
Empresas de la talla de Moonshot AI, Alibaba, ByteDance, Tencent y Baidu están siguiendo esta tendencia de alineación de precios, sugiriendo un cambio significativo en el mercado hacia modelos más costosos.
Este fenómeno refleja una evolución de la relación calidad-precio en el ámbito de la IA, similar a la historia de los smartphones, donde los productos iniciales asequibles se han vuelto progresivamente más caros.
El auge de modelos como OpenClaw, que han aumentado la demanda de IA, también contribuye a este cambio. Sin embargo, su uso intensivo de tokens puede resultar prohibitivo para los usuarios. A medida que los modelos chinos, incluidos aquellos de Zhipu AI, se posicionan como alternativas más económicas, se observa una transformación hacia soluciones de gama alta que ya no son tan accesibles como en el pasado.
La tendencia actual indica que, al igual que en el mercado móvil, los modelos de IA de gama alta están capturando la atención e inversión del público, sugiriendo que los precios seguirán en una senda ascendente. Este fenómeno ha suscitado quejas entre usuarios que ven cómo las tarifas y el consumo de tokens se vuelven cada vez más onerosos.