Apple se ha subido a la ola de la inteligencia artificial con Apple Intelligence, su propio sistema de IA. Integrada en iPhone, iPad y Mac, está pensada para ayudarnos a escribir y a ejecutar tareas rápidamente.
Sin embargo, durante su presentación la compañía mencionó otro nombre bastante conocido: ChatGPT. Y es que una de las características clave de Apple Intelligence es su integración con ChatGPT. Para sacar adelante esta tecnología, Apple decidió unir fuerzas con OpenAI y así, incorporar las capacidades de ChatGPT en varios servicios de Apple, como Siri. Pero ¿en qué se diferencian exactamente?
Mientras que ChatGPT opera a través de la nube, Apple Intelligence realiza gran parte de las tareas directamente en el dispositivo. La IA desarrollada por Apple es autónoma y no depende de conexiones externas, un punto muy a tener en cuenta. Sin embargo, para las peticiones más complejas, Apple utiliza Private Cloud Compute.

Esta es una característica de Apple Intelligence que combina el procesamiento local que se hace en el dispositivo con la potencia adicional de servidores en la nube. Estos modelos “añadidos” se ejecutan en servidores con chips de Apple. Así, la compañía se asegura de que los datos nunca son compartidos o almacenados.
Después, tenemos a ChatGPT. Su integración dentro de iOS 18, iPadOS 18 y macOS Sequoia nos permite acceder directamente a sus capacidades. Siri, por ejemplo, utilizará la potencia de ChatGPT cuando sea necesario y cuando tú lo decidas. El usuario siempre podrá elegir si quiere o no realizar cualquier acción con ChatGPT.
En esencia, Apple quiere que podamos exprimir a la IA desde nuestro dispositivo, sin contar con servidores de terceros o por lo menos, depender lo menos posible de ellos. Por eso, Apple Intelligence requiere que tengamos al menos un iPhone 15 Pro, un iPad o un Mac con un chip M1 o superior para funcionar. En el caso de que la tarea que pedimos sea demasiado demandante, utilizará Private Cloud Compute.