Están preparando la serie de una de las mejores películas de Alfred Hitchcock, porque ya nada vale nada

Cuando, de adolescente, vi por primera vez Los Pájaros, acabé totalmente aterrado. La decisión de Alfred Hitchcock de no usar banda sonora y dejar tan solo los graznidos como sonido de fondo fue una decisión que me ponía los pelos de punta entonces y lo hace todavía ahora, 63 años después de su estreno. Es una de las películas de terror más influyentes de la historia, una auténtica maravilla de la que en su día se hizo una horrible secuela y que había permanecido desde entonces en paradero desconocido… hasta ahora.

Marcha fúnebre para una franquicia

Todo es una franquicia ahora. Todo. ¿Dora la Exploradora? ¿Backrooms? ¿La bayeta que usas para limpiar la encimera? ¡Todo puede convertirse en una saga si lo explotas lo suficiente! Y, por supuesto, Hitchcock no iba a poder resistirse a este continuo tejemaneje de ideas originales. Los Pájaros ha sido la última en caer, con Sarah Snook (Succession) como protagonista y Tom Spezialy (Watchmen, The Leftovers) como showrunner.

Es cierto que el hecho de tener ahí a un guionista de series tan increíbles como Watchmen o The Leftovers da esperanzas, pero creo que todos pensamos la misma pregunta: ¿Qué necesidad hay? Pues en este caso, la serie limitada que se plantea sería una reimaginación actual y visceral situada en Alaska y con un asesinato misterioso en el centro. Pista: son los pájaros.

De momento, llevan un año preparando la serie basándose más en el relato corto de Daphne Du Marier que en la película de Hitchcock, pero no está aprobada del todo ni tienen quien la compre. No dudo de que, al olor de la comida fresca, Apple TV+ ha levantado la cabeza queriendo su parte.

Ya sabemos cuál será el título definitivo de ‘Minecraft 2’, y tendrá a los fans aullando

Quién lo iba a decir, ¿eh? Hollywood ha hincado sus dientes en otra franquicia de éxito y ha decidido que no va a soltarla hasta que no le regale hasta el último dólar que pueda exprimir. Así, si Una película de Minecraft recaudó casi 1000 millones en todo el mundo, ¿qué es lo que se viene un par de años después? Pues efectivamente, una secuela con los mismos personajes y algún que otro actor nuevo. No podía ser de otra manera.

Diversión al cubo

El título definitivo de la película con la que tratarán de repetir el éxito se llamará, oficialmente, A Minecraft Movie Squared. O sea, Una película de Minecraft al cubo. Se sabe ya que todos los actores de aquella volverán, el papel más interesante es el que hará Kirsten Dunst, o sea, Alex, la versión femenina de Steve, el protagonista del videojuego. Con suerte, los de siempre no empezarán a quejarse.

Aunque la película no se estrenará hasta el 23 de julio de 2027, Warner y Legendary ya han empezado la campaña promocional, pidiendo a los jugadores que construyan algo en el videojuego que pueda aparecer en los créditos finales de la película. ¿El premio? No solo verse, sino también tener un pase privado de la secuela. No, espera, ¿por qué el premio es un castigo?

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Raro sería que incluso antes del estreno de esta segunda parte no estén preparando ya la trilogía, haciendo la cama por si acaso sale algo que hace que Minecraft baje de popularidad de alguna extraña manera. Lleva 15 años en la cima, así que nunca va a ser fácil, pero en el panorama actual nunca se sabe.

Emily Blunt vive aterrada por culpa de la IA, y nadie puede culparla

No pasa día sin que vivamos, vía Internet, a alguien diciendo sobre la IA que “es el futuro”, “si estás en contra eres como los que se opusieron a la máquina de vapor” o “es el mayor salto de la historia de la humanidad”. Palabras vacías que están calmando a una base de fans irredentos, sí, pero también creando una profunda resistencia contra la máquina de los mil usos (que ninguno hace bien del todo). La última en unirse al grupo es Emily Blunt, que se ha negado por completo a utilizarla en El día de la revelación. Por suerte.

El dIA de la revelación

Aparentemente, en una escena, el personaje tiene que hablar en un lenguaje no humano, y se llegó a proponer el uso de IA para dar sensación de desasosiego: “Es una escena de cuatro minutos que rodamos que lleva al momento donde ella empieza a desintegrarse gradualmente. Hay varias maneras en lq euq puedes hacerlo. Puedes coger la ruta de la IA, de la que estoy un poco aterrada. Creí que podría haber sonidos realmente extraños”. ¿Puede la IA hacer sonidos extraños? ¿No? Jaque mate.

Como escucharemos a partir del día 12, Blunt fue quien marcó la solución al problema: “Dije que quizá podría hacer un rango de sonidos extraños. Y es lo que hicimos. Hice los sonidos chasqueantes, sonidos susurrantes, sonidos consonantes, sonidos de respirar de manera extraña. El diseñador de sonido se marchó y creó lo que escuchamos en la película”. Francamente, me decepcionaría mucho que Steven Spielberg hubiera tirado por la IA.

Esta será la trigesimoséptima película del director y, según se dice, es una de las buenas. De las fantásticas, de hecho. De las que solo él sabe hacer como nadie. Y no, es imposible tener más ganas. A la IA, que le vayan dando.

Zerocalcare ha estrenado su nueva serie en Netflix, y es maravillosa: por qué un millennial italiano nos tiene a todos con el corazón en un puño

Netflix, de un tiempo a esta parte, parece haber decidido que lo de apostar por la creatividad y los autores es cosa del pasado. Todas sus nuevas series son iguales, con un riesgo medido, creadas más por un comité regulador que por una persona realmente apasionada. Atrás quedan los tiempos de Love, Glow, Master of None o de I think you should leave, sepultadas entre true crimes, series de amoríos y clones para tener de fondo que funcionan bien para el público menos exigente, pero han creado el paradigma de la “serie Netflix”. Por suerte, siempre tendremos a Zerocalcare.

Este Netflix no me hará mala persona

Zerocalcare, probablemente el autor de cómics italiano más popular de la década, autor de un buen puñado de novelas gráficas desde el éxito de La profecía del armadillo en 2011, es también una de las pocas voces que quedan en Netflix con poder autoral. Suyas fueron las fabulosas Cortar por la línea de puntos y Este mundo no me hará mala persona y ahora, tres años después de aquella, presenta su nueva maravilla: Por cuatro perras. Y ha vuelto a dejarme con la boca abierta.

Si en su primera serie hablaba (entre muchas otras cosas) del arrepentimiento juvenil y de envejecer, y en la segunda planteaba la guerrilla urbana y la revolución como única manera de seguir adelante, en esta tercera ocasión se dedica a hablar de los problemas monetarios de la clase media, la violencia de género y aceptar a tus amigos en su proceso de maduración. Aunque suenan a temas muy serios, en realidad Zero lo hace con una comedia rápida, estresante, inteligente, repleta de guiños y referencias, animada de forma exquisita por un equipo al que se hace referencia varias veces a lo largo de las series.

Zerocalcare es un cronista millennial tan cansado por el día a día como cualquiera de nosotros, un punki que no bebe, fuma ni se droga, pero sí lucha por la justicia social: es el único de sus amigos al que le ha ido realmente bien, y su labor es ayudarles, contar su historia, darles la mano sin dejar de lado sus raíces. Es más fácil empatizar con un señor de mediana edad que se ha podido pagar la hipoteca que con los ricos que normalmente salen por televisión, en mansiones y montados en yates privados. Por cuatro perras demuestra que las vidas más interesantes son las que ocurren entre calles, semáforos, coches, amistades, bares y espacios compartidos.

Como Zero ha demostrado a lo largo de sus cómics, sabe hacer reír y hacer llorar a partes iguales: aunque es fácil soltar una carcajada con alguna de sus quejas sobre la sociedad, es inevitable que al final no te deje el corazón en un puño… Aunque vayamos preparados después del demoledor final de Cortar por la línea de puntos, que marcó un punto de inflexión en las series animadas de Netflix y demostró que había vida más allá de BoJack Horseman.

Si alguna vez has visto una de sus series en el catálogo y has decidido pasar de ella creyendo que sería típica, aburrida o extraña, esta es tu señal para que empieces a ver Cortar por la línea de puntos y termines Con Cuatro Perras. Zerocalcare es italiano, pero también global, uno de los mejores narradores del streaming actual y esa voz de la conciencia que merece la pena revisar de vez en cuando. Y si le das una oportunidad, te aseguro que vas a adorarle, porque, entre todos, no dejaremos que este mundo nos convierta en malas personas.

De 4Chan a tener su propia película: ¿Qué son las backrooms y por qué va a arrasar su película?

Ya es oficial: Backrooms, en tan solo un fin de semana de taquilla, ha recaudado 8 veces lo que costó, ha conseguido el mayor éxito de la historia de A24 y lo ha cambiado todo para su director, Kane Parsons, que con solo 20 años acaba de asegurarse un futuro espectacular. Sin embargo, era un éxito cantado: lleva, al fin y al cabo, desde el 7 de enero de 2022 añadiendo lore en su canal de YouTube y aterrorizando al público con su versión de las backrooms. Pero… ¿Qué son, cómo han llegado a ser un término conocido por todo el mundo y por qué han arrasado en taquilla? Os lo contamos.

No entre por la puerta principal

Año 2019. Alguien sube a 4Chan, el famoso foro anónimo de Internet donde han ocurrido las barbaridades más grandes de la historia, se han spoileado películas y se han decidido gobiernos, la imagen de un lugar interior, alfombrado, con varias habitaciones conectadas entre sí e iluminadas tan solo por una luz artificial. El texto que acompañaba a la imagen es “Postea imágenes inquietantes que se sienten extrañas”. Otro usuario, poco después, daba nombre al fenómeno: Si no tienes cuidado y sales de la realidad en los lugares equivocados, acabarás en las Backrooms, donde no hay nada más que el olor de la antigua alfombra húmeda, la locura del color amarillo, el ruido de fondo sin fin de luces fluorescente al máximo y aproximadamente seiscientos millones cuadrados de kilómetros de habitaciones vacías montadas al azar para atraparte”.

Inmediatamente, los usuarios de 4Chan adoptaron el término “Backrooms” y empezaron a postear tanto imágenes reales como otras realizadas digitalmente, además de crear historias sobre personas que han caído en estos lugares. Pero claro, no había una línea de tiempo real ni una historia canónica, por lo que cada uno seguía el lore que quería seguir. Poco a poco empezaron a subir más y más vídeos, creepypastas e imágenes en un esfuerzo colaborativo de los que ya prácticamente no podemos ver nunca en el Internet actual. Y en este maremágnum, apareció Kane Parsons.

En el fondo, las Backrooms eran evoluciones de cosas que ya habíamos visto en el terror, lugares liminales entre la realidad y la ficción, que reconocemos y no al mismo tiempo. Particularmente, aquella primera imagen que dio inicio a todo era de una tienda de muebles que se estaba renovando en Wisconsin allá por 2002. Un momento perfecto para que Parsons, con tal solo 16 años, subiera un vídeo creado con After Effects y Blender a YouTube titulado The Backrooms (Found Footage), sobre un hombre perseguido por un monstruo en este lugar, grabado con una cámara VHS en los años 90. Fue un éxito con decenas de millones de visitas y buenísimas críticas, indicando que era mejor que lo que Hollywood estaba haciendo en ese momento. La vida no volvió a ser la misma para el adolescente.

24 cortometrajes después, donde la historia se amplió y creció hasta límites insospechados aún con parones de por medio (por ejemplo, entre 2023 y 2025 solo pudo hacer cuatro cortos), A24 vio el tirón y se decidió a financiar una película de pequeño presupuesto dirigida, por supuesto, por el chaval, para asegurarse de que respeta el lore, sus ideas y su propio tono. El resultado ha sido un aplauso global y el descubrimiento de las “backrooms” para un público ajeno a Internet… además del nacimiento de una nueva franquicia. El meme oficialmente ha muerto en Internet, pero ha encontrado un nuevo lugar en el que colarse, porque en este mundo en el que vivimos nada vive y nada muere: simplemente, aprende a transformarse.

No solo ‘Backrooms’: otros 5 fenómenos nacidos de Internet que tuvieron películas (aunque no fueran muy buenas)

Hace diez años, nadie sabía lo que eran las backrooms. Ahora, no solo se han convertido en un fenómeno online, sino que, además, tienen su propia película que, para colmo, va a arrasar en cines por encima de The Mandalorian and Grogu. Y os aseguro que en Disney nadie había previsto esto. Sin embargo, no es la primera vez que un fenómeno de Internet pega el salto a la gran pantalla, normalmente con un éxito más bien risible pero, en ocasiones contadas, consiguiendo crear algo que va más allá del meme. ¿Nos zambullimos en las backrooms de las películas-meme más extrañas y, al mismo tiempo, increíbles de la historia?

Slender Man

El 10 de junio de 2009, un usuario de Something Awful subió dos montajes de niños con una extraña criatura por detrás. Había nacido, sin saberlo, Slender Man. Tan solo cuatro días después, ya tenía fanfics escritos sobre él y el fanatismo empezó a hacerse monumental e incontrolable. Y, cómo no, llegó a Hollywood con una película de bajo presupuesto (10 millones) que recaudó cinco veces más. Todos contentos, salvo por una cosa: el personaje no es propiedad de nadie, por lo que hay decenas y decenas de películas de bajo presupuesto con él como protagonista.

Hay un buen puñado de The Slender Man y Slender, con variaciones como Mystery of the Slender Man (que es una trilogía), Slender Man Stabbing, Slender: Demoniac, Slender The Arrival, Slender Man 2: Curse Book, The Slender Case, Beware the Slenderman… Te estarás preguntando si alguna de estas es buena, y la respuesta te la puedes imaginar: en absoluto.

Karen

Seguro que alguna vez has escuchado eso de “Eres una Karen” o “Se comporta como una Karen”. El término nació en 2015 tras la frase viral “Siempre hay una Karen”, e incluso a día de hoy sigue siendo más que conocido y faltoso. Lo suficiente como para que se hayan hecho películas al respecto, como Karen, de Coke Daniels (que muchos confundieron con un mal sketch del Saturday Night Live), Amytiville Karen (donde una “Karen” acaba poseída por un espíritu diabólico) o A Christmas Karen (que es básicamente lo mismo, pero en Navidad). Para ver y olvidar.

This Man

Toda la vida he vivido aterrado con la idea de que haya un hombre que se nos aparezca en los sueños y cuya cara todos recordemos. La idea ya fue explotada de manera brillante en Dream Scenario, con Nicolas Cage, pero realmente fue una idea del diseñador italiano Andrea Natella, que explotó en 2009 y sigue hasta ahora. Sorprendentemente, el dibujo de This Man consiguió fama internacional, y en Japón se llegó a hacer una película basada en él titulada, precisamente, This Man, e incluso llegó a haber una co-producción hispano-italiana llamada Heste Hombre. Ninguna de las dos tuvo relevancia, y Dream Scenario acabó de taparlas para siempre. Nadie puede contra Nic Cage.

Grumpy Cat

En los inicios de Internet, cuando aún nos conformábamos con poco, todos alucinábamos con Grumpy Cat, uno de los primeros memes que tuvieron la mítica combinación de texto arriba y texto abajo: la cara de constante cabreo del gato llevaba a extrapolarla a cientos de situaciones cotidianas. Realmente, el minino se llamaba Tardar Sauce y su cara era producto de una enfermedad. De hecho, el gato vivió tan solo siete años, donde le dio tiempo a ser una estrella de Internet y a protagonizar su primera (y única) película, Grumpy Cat’s Worst Christmas Ever, de 2014, donde apareció junto a Aubrey Plaza, que también le ponía voz. A nadie le gustó demasiado y Grumpy Cat pasó a un segundo plano, haciendo de oro a sus dueños hasta el día de hoy, donde se siguen publicando cómics sobre él y su hermano.

El hamster bailongo

Si llevas en Internet tanto tiempo como yo, seguro que te acuerdas del hamster que baila con una canción de Robin Hood, Whistle-Stop. El hamster (perdón, “hampster”) bailongo nació en 1997 con la intención de convertirlo en una estrella de Internet, y vaya que si lo consiguió, convirtiéndose en uno de los primeros y más satisfactorios memes de la historia. Llegó a tener disco propio, los hamsters digitales se ofrecieron para celebrar todo tipo de fiestas y en 2009, años después de lo que debería, salió a la venta How the Hampsters Saved Winter, una película directa a DVD que vendió solo 2000 copias, lo que le llevó a ser “lost media” hasta 2022, cuando alguien la subió a YouTube. Para bien o para, una vez vista, mal. Ew.