Robert Downey Jr. es uno de los actores más importantes del momento. Además de acabar de ganar el Oscar a mejor actor de reparto por Oppenheimer, es el icono ineludible del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU), tanto por ser Tony Stark/Iron Man como por ser, dentro de muy poco, el Doctor Doom en Vengadores: Doomsday y Secret Wars.
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Suscríbete (es GRATIS) ►Sin embargo, ha sido uno de los primeros actores en levantar la voz en contra de la Inteligencia Artificial. En una reciente entrevista en el podcast On With Kara Swisher, ha dejado claro que no permitirá que se use su imagen de manera digital sin su consentimiento mediante IA.

Robert Downey Jr levanta la voz contra OpenAI
Durante la conversación, Downey Jr. ha dejado muy clara su postura: aunque confía en los actuales líderes de Marvel para que no recreen a su personaje de Tony Stark a través de IA o deepfakes, el futuro podría no ser tan respetuoso. “No me preocupa que secuestren el alma de mi personaje porque hay tres o cuatro chicos y chicas que toman todas las decisiones allí y nunca me harían eso”, señaló el actor, refiriéndose a los actuales directivos de Marvel Studios. Sin embargo, su opinión sobre futuros ejecutivos es menos optimista. “Quiero dejar en claro que tengo la intención de demandar a todos los futuros ejecutivos, por si acaso”.

La conversación tomó un tono serio cuando la presentadora le comentó que él podría no estar presente para llevar a cabo estas demandas en el futuro, a lo que Downey respondió con humor: “Pero mi bufete de abogados seguirá muy activo cuando yo muera”. Downey Jr. también ha expresado un gran escepticismo ante los avances actuales en IA, sobre todo en relación con figuras influyentes en esta industria, como Sam Altman, director de OpenAI.
El actor está actualmente abordando el tema de la inteligencia artificial en Broadway con la obra McNeal, que explora las prácticas de las grandes corporaciones en el ámbito de la IA. Según él, el hecho de que ciertos empresarios se vean a sí mismos como los árbitros de esta tecnología y busquen ser reconocidos de manera positiva constituye “un gran error” que puede costarnos muy caro a todos.