Bluey, considerada una de las series infantiles más exitosas de todos los tiempos, ha logrado captar la atención no solo en Australia, su país de origen, sino también en el escenario internacional. Desde su lanzamiento, los creadores han decidido mantener el acento australiano en el doblaje original a pesar de las dudas sobre su comprensión en Estados Unidos. Según Daley Pearson, cofundador de Ludo Studio, fue crucial conservar esta característica: “Nos pusimos firmes y dijimos que queríamos conservar nuestro acento australiano”, afirmando que este detalle es fundamental para la autenticidad de la serie.
El acento australiano es parte de la personalidad del personaje
Disney, que adquirió los derechos internacionales de Bluey, realizó pruebas con niños estadounidenses, las cuales mostraron que estos disfrutaban tanto del acento como del humor característico de la serie. Esto evitó lo que podría haber sido un error significativo: modificar el doblaje y perder la esencia cultural que define Bluey, que se inspira en la vida y las costumbres australianas. La serie, creada por Joe Brumm como una versión australiana de Peppa Pig, ha mantenido un vínculo fuerte con su origen, influyendo en el diseño de personajes y en el tono del humor.
A pesar de ciertos tropiezos, como la censura de un episodio de la segunda temporada que se limitó a Australia, el éxito de Bluey se ha mantenido imparable, consolidándose en el ámbito de la televisión y los servicios de streaming. Ahora, la serie se prepara para un nuevo reto al entrar en el cine, con el estreno programado de una película para el 6 de agosto de 2027. Esta nueva etapa busca llevar las aventuras de los personajes a la gran pantalla y se anticipa como uno de los mayores éxitos del año.