Un anuncio de Call of Duty: Black Ops 7 fue prohibido en el Reino Unido tras la decisión de la Autoridad de Normas de Publicidad (ASA), que consideró que el video trivializaba la violencia sexual. El anuncio, estrenado en noviembre de 2025, formaba parte de la serie “Replacer” y presentaba a Peter Stormare junto a Nikki Glaser en una escena ambientada en un control de seguridad aeroportuario.
Un anuncio más propio de principios de los 00s
En el controvertido comercial, Stormare invita a un hombre en la fila a enfrentarse a la pared, procediendo a ridiculizar una receta médica hallada en su equipaje. Posteriormente, ordena al hombre que se despoje de su ropa, mientras Glaser, con un guante de látex, menciona que es “hora del espectáculo de títeres”. El anuncio concluye con Stormare sugiriendo un acto que muchos consideran una insinuación de violencia sexual.
El contenido del anuncio no pasó desapercibido, generando comentarios negativos en YouTube y provocando al menos nueve quejas de espectadores que lo denunciaron por trivializar la violencia sexual, además de dos que consideraron que fomentaba el uso de drogas. En su defensa, Activision argumentó que se trataba de un anuncio para un videojuego calificado como “18+”, dirigido a un público adulto y que representaba un escenario deliberadamente paródico.
A pesar de la justificación de Activision, la ASA falló en contra de la empresa, afirmando que el humor presente en el anuncio derivaba de la humillación y la amenaza de penetración no consensuada, lo que lo convierte en un contenido irresponsable y ofensivo. Aunque la resolución no representa un golpe devastador para Activision, dado que el anuncio solo debe ser retirado en su forma actual, se les ha instruido a asegurar que sus futuros anuncios sean socialmente responsables y no trivialicen la violencia sexual.