Cloudflare ha anunciado que mitigó un ataque DDoS volumétrico récord que alcanzó los 11.5 terabits por segundo en un lapso de solo 35 segundos. Este ataque, que fue clasificado como una inundación UDP, se originó principalmente desde Google Cloud y ha puesto de manifiesto el creciente uso de botnets infectadas con malware por parte de los atacantes.
Un ataque que oculta otros posibles ataques
Los ataques DDoS volumétricos están diseñados para abrumar a un objetivo con un torrente masivo de tráfico, provocando la congestión de la red, la pérdida de paquetes y la interrupción del servicio. Estos fenómenos pueden degradar significativamente el rendimiento de los servidores, lo que puede llevar a fallos y caídas completas en la conectividad.
La firma de seguridad también advirtió que dicho ataque no solo tenía el propósito de causar caos en la red, sino que también podría ser utilizado como una “cortina de humo” para llevar a cabo ataques más sofisticados. Mientras los equipos de seguridad intentan mitigar el ataque volumétrico, los atacantes pueden lanzar otros ataques adicionales que buscan penetrar las defensas y robar datos valiosos.
El informe se produce tras un notable incremento en la actividad de ataques DDoS hipervolumétricos, que escalaron de 700 incidentes en el primer trimestre de 2025 a 6,500 en el segundo trimestre del mismo año. Cloudflare ha estado trabajando constantemente para mantener sus defensas activas y efectivas frente a múltiples ataques en un corto periodo de tiempo, reflejando así la capacidad de la empresa para adaptarse a la creciente amenaza de los ciberataques.
La creciente sofisticación y volumen de estos ataques representa un desafío significativo para las empresas que dependen de la conectividad en línea, resaltando la importancia de contar con medidas de seguridad robustas en la era digital actual.