El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha reafirmado la postura de la Oficina de Derechos de Autor del país, determinando que las imágenes generadas exclusivamente por inteligencia artificial no pueden ser objeto de protección por derechos de autor. Esta decisión sigue a la solicitud del Dr. Stephen Thaler, quien había intentado registrar un copyright para su imagen titulada A Recent Entrance to Paradise. La Oficina de Derechos de Autor rechazó su petición en 2022, argumentando que faltaba la ‘autoria humana’ necesaria para otorgar dicha protección.
La autoría humana es lo que se puede registrar
A pesar de la negativa del tribunal, existe la posibilidad de que las imágenes generadas por IA puedan considerarse copyrightables si son modificadas manualmente. En un caso reciente, el creador de la herramienta de generación de imágenes por IA, Invoke, logró asegurar derechos de autor sobre una imagen generada por IA en 2025, argumentando que dicha imagen contenía elementos suficientes de autoría humana para cumplir con los requisitos legales.
Sin embargo, comprobar que una imagen ha sido generada por IA presenta desafíos significativos, lo que complica el registro y la gestión de los derechos de autor. En una ocasión, la Oficina de Derechos de Autor emitió una inscripción para una novela gráfica que incluía imágenes generadas por IA, solo para rectificar posteriormente la situación, manteniendo el copyright para la historia y el diseño, pero excluyendo las imágenes en sí.
En este contexto de incertidumbre jurídica, se abre un debate sobre la autoría y los derechos en un entorno donde la inteligencia artificial juega un papel cada vez más prominente en la creación artística. Con esta reciente decisión del Tribunal Supremo, el panorama legal para las obras generadas por IA sigue evolucionando, y la comunidad creativa debe estar atenta a los próximos desarrollos en este ámbito que están cambiando rápidamente.