Emitida entre 1993 y 1995, la serie de televisión Power Rangers se convirtió en un fenómeno cultural de los 90, marcando la infancia de muchos millennials. Sin embargo, detrás de su éxito, emergen historias oscuras y condiciones laborales precarias que han ganado relevancia reciente, especialmente en el contexto de la huelga de actores de 2023 y la discusión sobre la regulación de la inteligencia artificial en la industria.
Sueldos dignos de un McDonalds
Los actores de Power Rangers enfrentaron salarios bajos y largas jornadas laborales, con escasas garantías de regalías. Austin St John, quien interpretó al Power Ranger Rojo, expresó su experiencia de trabajar en condiciones inadecuadas, comentando que podría haber ganado lo mismo trabajando en un McDonald’s durante su primera temporada. “Nunca nos pagaron lo que nos debían,” señaló en declaraciones a medios. Su testimonio refleja la dificultad que enfrentaron los actores en un programa de alto perfil pero sin las protecciones de un sindicato.
Particularmente impactante es la historia de David J. Fielding, quien interpretó a Zordon. Fielding reveló que solo recibió $150 por un día de grabación en el que filmó tomas de su rostro y expresiones. Aunque posteriormente ganó entre $1,000 y $1,200 por su participación en la franquicia, su historia subraya los problemas de compensación en un programa tan popular. Fielding relató que su rostro seguía siendo utilizado mucho después, pero el trabajo de voz fue tomado por otro actor una vez que se mudó de Los Ángeles.
La serie, a pesar de ser un pilar del entretenimiento infantil, ha estado marcada por incidentes trágicos, incluidos suicidios y accidentes fatales entre algunos de sus actores. La producción de Power Rangers no solo fue un hito en la televisión, sino también un ejemplo de las tensiones que persisten en la industria del entretenimiento, especialmente en lo que respecta a la salud y seguridad laboral.