La nueva película biográfica sobre la célebre soprano María Callas, dirigida por Pablo Larraín y escrita por Steven Knight, ha llegado a la plataforma de streaming Movistar+. Este biopic, que se centra en la vida de Callas en 1997 —un período marcado por su reclusión, tristeza, depresión y el uso de drogas— busca retratar sus luchas internas y su anhelo de un regreso a la gloria. Sin embargo, ha recibido críticas mixtas sobre su profundidad narrativa.
Una vida de película
A lo largo de la historia, Larraín ha explorado vidas de mujeres icónicas con un enfoque particular, evidenciando momentos decisivos de sus trayectorias. En este caso, la realización adopta un tono elegíaco y onírico, respaldado por la fotografía de Edward Lachman, cuyo trabajo le valió una nominación en los recientes Premios Oscar. Sin embargo, a pesar de su calidad visual, muchos críticos señalan que la película carece de una exploración exhaustiva del carácter de Callas, lo que genera la impresión de que le falta vida y chispa.
Aunque el director chileno ha demostrado su habilidad para abordar períodos específicos de la vida de sus protagonistas, como en sus anteriores obras “Jackie” y “Spencer”, en este biopic se siente que hay una repetición de fórmulas narrativas que no logran capturar la complejidad de la artista. En lugar de generar una conexión emocional, la película acumula momentos que, si bien son visualmente atractivos, no ofrecen un contexto profundo sobre la figura de Callas.
Así, el reciente biopic sobre María Callas puede ser visto como competentes en su narrativa, pero muchos críticos coinciden en que deja mucho que desear en términos de exploración del alma de su protagonista.