Más de 90 millones de habitantes de Irán están sin Internet, un colapso del 98% en el tráfico del país

El apagón de internet en Irán ha superado los diez días, dejando a aproximadamente 90 millones de iraníes efectivamente desconectados del mundo. Según datos de Cloudflare, el tráfico de HTTP en el país ha caído por debajo del 1% de los niveles previos al apagón, que comenzó el 28 de febrero de 2026, coincidiendo con los bombardeos militares de EE. UU. e Israel. Esta situación ha provocado un colapso inmediato del 98% en el tráfico de internet, con un impacto significativo en todas las regiones iraníes.

Irán, sin conexión

La firma de monitoreo NetBlocks ha confirmado que la interrupción fue impuesta por el gobierno iraní y no es el resultado de un ciberataque o daños a la infraestructura. La caída del tráfico fue rápida y deliberada, afectando uniformemente a todo el país. En las áreas más pobladas, como Teherán, que representa el 65% del tráfico, y otras provincias como Fars e Isfahan, el tráfico también ha disminuido a niveles cercanos a cero desde el 1 de marzo.

El Ministro de Comunicaciones de Irán ha reconocido que el apagón genera un costo económico de aproximadamente 35.7 millones de dólares por día. Las ventas en línea han disminuido hasta un 80%, reflejando una paralización de la actividad económica. Este bloqueo de internet no solo afecta las actividades comerciales, sino que también representa una violación de los derechos fundamentales, como ha señalado Human Rights Watch, al limitar el acceso a información vital para la seguridad civil.

Las autoridades han informado que solo los sitios web aprobados en la Red Nacional de Información de Irán son accesibles. A medida que la situación se prolonga, el apagón se convierte en uno de los más severos impuestos por un gobierno a nivel mundial, con Irán experimentando aproximadamente un tercio del año 2026 desconectado. La comunidad internacional está atenta a la evolución de este evento crítico.

Los Óscar en problemas por culpa de una amenaza iraní. ¿Qué pasará el domingo?

La seguridad se intensifica en Los Ángeles con motivo de la 98ª edición de los Premios de la Academia, programada para este fin de semana. Las autoridades han implementado medidas excepcionales como respuesta a una alerta emitida por el FBI, que advierte sobre posibles ataques con drones presuntamente orquestados por Irán en California. Este desarrollo ha llevado a un aumento drástico de la vigilancia en y alrededor del evento, con un enfoque particular en las áreas de mayor concentración de celebridades y asistentes.

Y el Óscar a mejor ataque es…

La alerta se basa en información reciente que sugiere que Irán tiene planes de llevar a cabo un ataque sorpresa utilizando vehículos aéreos no tripulados desde un barco no identificado a partir de febrero de 2026. Aunque el contexto exacto de estos planes no se ha hecho totalmente público, las autoridades están tomando la amenaza muy en serio. Se ha informado que esta estrategia de ataque podría involucrar múltiples drones, lo cual representa una nueva forma de amenaza que las fuerzas de seguridad están preparadas para contrarrestar.

En respuesta a la amenaza, las agencias federales y locales colaboran para garantizar la seguridad del evento, elevando la vigilancia y aumentando el número de agentes de seguridad en la zona. Además, se están implementando controles adicionales en los accesos al recinto de los premios. La seguridad en eventos de esta magnitud es siempre una prioridad, pero las recientes amenazas han llevado a un endurecimiento de las medidas de defensa.

Los organizadores de los Premios de la Academia han enfatizado que están trabajando en estrecha colaboración con las autoridades para asegurar la protección de todos los asistentes. A medida que el evento se aproxima, tanto los invitados como el público general son advertidos de que deben seguir las pautas de seguridad establecidas y estar atentos a cualquier posible incidencia.

Estados Unidos, en amenaza directa contra la ciberseguridad por parte de Irán

Las agencias de calificación han emitido una alerta sobre el incremento del riesgo cibernético que podrían enfrentar los emisores de finanzas públicas en EE. UU. tras la reciente campaña de bombardeos de EE. UU. e Israel contra Irán. Fitch Ratings, en un informe publicado el lunes, advirtió que hacktivistas, grupos patrocinados por estados y actores solitarios podrían dirigirse a infraestructuras críticas y entidades públicas en respuesta a este conflicto.

Irán contra Trump

Omid Rahmani, director de Finanzas Públicas en EE. UU. para Fitch Ratings, destacó que, históricamente, las entidades municipales y locales no han recibido la misma inversión robusta en ciberseguridad, lo que las hace más vulnerables. Las amenazas pueden variar desde ataques de denegación de servicio distribuidos hasta intrusiones motivadas financieramente, que tienen como objetivo interrumpir las operaciones de estas entidades.

El riesgo de actividad cibernética retaliatoria se ha incrementado con las tensiones geopolíticas en aumento relacionadas con Irán, advirtieron expertos de Moody’s, señalando que ataques a proveedores de infraestructura crítica como compañías eléctricas o de agua podrían tener efectos severos en la cadena de suministro y la confianza del público en los servicios. En un informe reciente, se reveló que el 12% de las grandes empresas estadounidenses con ingresos anuales superiores a $1 mil millones son las más vulnerables a ataque relacionados con Irán.

Además, se ha planteado la preocupación sobre la posible impugnación de las pólizas de seguro por parte de las compañías aseguradoras debido a las exclusiones de guerra, lo que podría significar que los costos derivados de los ataques recaigan directamente sobre los balances corporativos. Con el inicio de la campaña de bombardeos el 28 de febrero, expertos han informado sobre intentos de explotación dirigidos a infraestructura crítica, incluyendo sistemas de control industrial en Israel y cámaras de vigilancia en países del Golfo Pérsico.

El director iraní más conocido nos pide que hablemos sobre la masacre en su país

La situación en Irán se ha deteriorado gravemente en las últimas semanas, con informes de una represión violenta contra manifestantes en las calles. En un conmovedor discurso durante la gala del National Board of Review, el reconocido cineasta Jafar Panahi denunció que el estado de Irán está disparando contra los protestantes y una masacre salvaje continúa, de manera evidente, en las calles de Irán”. Este llamado a la acción está resonando no solo entre los cineastas, sino también entre artistas de todo el mundo.

¿Vamos a mirar a otro lado?

Panahi, conocido por sus críticas al régimen iraní y por su compromiso con la libertad de expresión, instó a “artistas y miembros de la comunidad cinematográfica global” a no permanecer en silencio ante la barbarie. Las imágenes y relatos de violencia indiscriminada han llegado a los medios internacionales, documentando cómo la represión está afectando a la población civil. Según informes, se han producido numerosas muertes, y las implicaciones humanitarias son particularmente inquietantes.

El arresto y la represión de manifestantes descontentos han sido características del régimen iraní, pero el reciente aumento en la violencia ha llamado la atención sobre la desesperación de los ciudadanos. Panahi, cuya obra a menudo retrata la lucha por los derechos humanos y las libertades individuales, subraya la responsabilidad que tienen los artistas para visibilizar estas realidades. “Considero que es mi deber hacer un llamado a la comunidad global para que tomen una postura, afirmó.

A medida que la comunidad internacional observa, el futuro de Irán y la respuesta de su liderazgo a estas protestas sigue siendo incierto. La gravedad de la situación ha desatado un torrente de condenas y llamados a la acción, destacando la necesidad urgente de una respuesta global unida ante la violación de derechos humanos que están ocurriendo. El momento exige una reflexión profunda sobre el papel del arte y la cultura en la defensa de la dignidad humana.

El director iraní más famoso, condenado a un año de prisión

El aclamado cineasta iraní Jafar Panahi, ganador de la Palma de Oro, ha sido sentenciado en ausencia a un año de prisión en Irán, así como a un decreto que le prohíbe viajar. Esta sentencia, confirmada por su abogado a través de la agencia de noticias AFP, ha suscitado preocupaciones en el ámbito cinematográfico, dado que podría afectar su capacidad para asistir a diversos festivales de cine en el futuro.

Panahi, pa la cárcel

A pesar de la condena, Panahi fue visto recientemente en un evento en Los Ángeles, donde pudo participar sin restricciones aparentes. Su presencia en la ciudad californiana ha planteado interrogantes sobre el impacto real de la sentencia sobre sus actividades internacionales y su compromiso con la comunidad cinematográfica global.

El cineasta, conocido por obras como Taxi y El círculo, ha mantenido su relevancia en el festival de cine internacional a través de su trabajo audaz y comprometido, aunque siempre enfrentando los riesgos asociados con su crítica a la represión en su país natal. En este contexto, se espera que Panahi asista al Festival de Cine de Marrakech, que comienza el jueves, lo que podría ser una demostración de su persistente compromiso con el arte del cine y su lucha por la libertad de expresión.

Sin embargo, se rumorea que su viaje podría verse complicado debido a la prohibición impuesta, lo que levantaría aún más preocupaciones sobre la independencia artística en Irán y el tratamiento de los cineastas por parte de las autoridades. El caso de Panahi no solo es un reflejo de los desafíos que enfrentan los artistas en regímenes represivos, sino que también pone de relieve la vital importancia de la solidaridad internacional en el apoyo a voces disidentes.