Hay una reliquia de Internet que me parece tan fascinante como increíble, porque de alguna manera sigue en pie y es la representación del fracaso de todo un estudio: la cuenta de Twitter del Dark Universe, donde el 22 de mayo de 2017 se subió una foto repleta de estrellas con el texto “Presencia el inicio de un #DarkUniverse” y de la que nunca se volvió a saber. Ni siquiera la utilizaron para promocionar La Momia, que a la postre supuso la única película de este exiguo universo cinematográfico. Pero hace casi diez años tenía sentido: todo el mundo estaba montando su universo, al fin y al cabo. ¿Por qué no tirar a lo grande? La respuesta, tristemente para ellos, estaba en la taquilla.
Make Mine Dark!
Para entender el porqué de la existencia de este Dark Universe hay que irse hasta 2008, cuando Marvel estrenó Iron Man e inició, medio sabiendo y medio sin querer, un universo compartido de películas y series que sigue hasta nuestros días con crossovers, referencias, guiños y la sensación de estar presenciando algo realmente cohesionado. Por supuesto, todos dijeron “Eh, si ellos pueden, nosotros también” y salieron todo tipo de propuestas, a cada cual más extraña: el Universo Extendido DC, el Universo Robin Hood, el Monsterverse… Viendo la tendencia, en Universal no dudaron en sacar del armario sus viejas películas de monstruos para darles un lavado de cara y unirlas todas en una macro-saga: había nacido el Dark Universe, al amparo de Marvel.
En aquella foto inicial (que se duda si fue hecha con Photoshop o juntando a todo el talento en una misma habitación) estaban Tom Cruise, Russell Crowe, Sofía Boutella, Javier Bardem y Johnny Depp. Los tres primeros protagonizaron La Momia, pero ya estaban preparando el futuro, con Bardem como el Monstruo de Frankenstein y Depp como El Hombre Invisible. Se anunciaron incluso un buen puñado de películas, entre las que se encontraban La novia de Frankenstein, Van Helsing, El Hombre Lobo, Drácula, El fantasma de la ópera o El monstruo de la Laguna Negra. ¿Sabéis cuántas llegamos a ver? Exacto: ninguna.
Por lo visto, había tanto caos en la sala de guionistas donde se decidieron las tramas maestras que iba a seguir este universo, que alguien llegó a decir “Construyamos el avión cuando aprendamos a volarlo” (una de las peores analogías de la historia), como respuesta a preguntas válidas como “¿Deben todos los monstruos ser villanos o pueden ser héroes?”. Vamos, que no tenían claro ni lo más básico. Lo curioso es que podrían haber seguido adelante, porque La Momia fue un rotundo éxito, recaudando 410 millones, pero la crítica se choteó tanto que decidieron dejar colgadas todas las tramas sobre el Doctor Jekyll o sobre el futuro del personaje de Tom Cruise, y nunca más se volvió a saber. Universo fracasado con todas las de la ley.
Al final, todo sea dicho, sí que se estrenaron algunas de estas películas, pero no en su visión original. El hombre invisible cambió a Johnny Depp por Elisabeth Moss para ofrecer una potentísima película sobre el abuso en 2020, y La novia de Frankenstein se convirtió en, claro está, ¡La Novia!, que acaba de estrenarse en cines con una reacción del público que, siendo generosos, está siendo tibia. Siendo muy generosos.
Sin embargo, ya que tenían la marca, han decidido aprovecharla para sus parques de atracciones: como parte del Epic Universe en los parques de Universal, uno puede darse un paseo por el Dark Universe, un mundo sombrío repleto de criaturas terroríficas y experimentos monstruosos. Y ya de paso, subirse en un par de atracciones que, se supone, dan muchísimo miedo… Aunque, realmente, ¿qué da más miedo que un fracaso empresarial que te deja con una cuenta de Twitter a medio abrir? Escalofríos.