La serie animada Splinter Cell: Deathwatch se estrenará en Netflix el próximo 14 de octubre, ofreciendo una nueva narrativa que se desvincula de las adaptaciones directas de los videojuegos. Esta producción se adentra en un drama que toca el pasado de su protagonista, Sam Fisher, quien se enfrenta a un antagonista relacionado con Douglas Shetland, un ex amigo suyo. Este desarrollo promete explorar las consecuencias de decisiones pasadas que marcaron la vida de Fisher.
Nunca habíamos visto así a Sam Fisher
En el tráiler más reciente de Deathwatch, se hace alusión a un gravestone de Douglas Shetland, quien tuvo un papel preponderante en los videojuegos Pandora Tomorrow y Chaos Theory. Su traición a la patria llevó a Sam a tomar la difícil decisión de eliminarlo, un acto que parece haber cobrado relevancia en su presente, dado que su hija, Diana Shetland, ha ascendido como CEO de Xanadu, una corporación en el centro de una crisis emergente.
El célebre actor Liev Schreiber prestará su voz a Sam Fisher en la serie, marcando una transición, ya que Michael Ironside, quien ha sido la voz icónica del protagonista en la mayoría de los videojuegos, no participará en este proyecto. Además, el elenco incluye a la actriz Kirby Howell-Baptiste como una nueva agente, Zinnia McKenna, y a Janet Varney como Anna “Grim” Grímsdóttir.
El guion y la producción están a cargo de Derek Kolstad, conocido por ser co-creador de la exitosa serie John Wick, mientras que la animación corre a cargo de Sun Creature Studio y Fost. La serie llega en un momento en que los fanáticos esperan también actualizaciones sobre el remake de Splinter Cell, que fue anunciado en 2022, pero que no ha recibido noticias significativas desde entonces.