En el mundo de Oblivion Remastered, un jugador conocido como walu-who-ji se embarca en la ambiciosa aventura de convertirse en el “caballero supremo”, una meta que contrasta marcadamente con las experiencias de otros jugadores. En su búsqueda por alcanzar la máxima virtud caballeresca, ha acumulado una impresionante colección de títulos, que incluyen Grand Champion de la Arena, Master of the Fighter’s Guild, y Pilgrim de los Nueve Divinos, entre otros. Lo notable es que ha evitado por completo las facciones oscuras del juego, como la Hermandad Oscura o el Gremio de Ladrones.
La nobleza obliga
El equipo del jugador también refleja su compromiso con la nobleza: viste armadura encantada de la Orden y empuña una combinación de espada y escudo, destacando la falta del casco de Count Cirion, un objeto que podría considerarse esencial según la comunidad de Oblivion. Sin embargo, walu-who-ji optó por crear su propia clase en lugar de seleccionar la clase de Caballero, eligiendo personalizar su personaje como un Bretón bajo el signo zodiacal del Señor.
Además de sus logros, existe la posibilidad de que el jugador pueda casarse con Mazoga, lo que abriría la puerta a una nueva línea de caballeros. Este camino hacia la bondad y la caballería contrasta con las elecciones oscuras que otros, como el autor de la noticia, han tomado en sus propias partidas, optando por el sigilo y el engaño en sus recorridos por Cyrodiil.
Por otro lado, los jugadores de Oblivion Remastered están analizando cambios en la remake, específicamente la cantidad de portones. Algunos usuarios sugieren que el nuevo título podría tener 57 portones, en comparación con los 60 del original, un detalle que ha generado debate y especulación entre los fans.