Según la Oficina de Coordinación de Defensa Panetaria de la NASA, un asteroide podría chocar contra la Tierra dentro de 23 años. Y no se trata precisamente de algo “pequeño”: el asteroide tendría un tamaño aproximado de una piscina olímpica. Para más inri, el posible impacto sería en el Día de San Valentín.
Descubierto el pasado 26 de febrero, este asteroide de casi 50 metros de diámetro sigue una trayectoria que implica un riesgo de colisión con la Tierra. Según explica la propia cuenta de la NASA en Twitter, “cuando se descubren nuevos objetos, se necesitan varias semanas de estudio para reducir la incertidumbre y predecir su órbita en el futuro. Los analistas seguirán monitoreando el asteroide 2023 DW y actualizarán sus predicciones en cuanto haya más datos.”
Por el momento, el punto más cercano del asteroide 2023 DW (así es como lo llaman) con la Tierra será el 1 de febrero de 2046. En concreto, la distancia que habría entre ambos cuerpos celestes sería de 1,8 millones de kilómetros.
Por otro lado, el asteroide fue descubierto por el Observatorio MAP San Pedro de Atacama y su diámetro es de unos 49 metros aproximadamente. Actualmente posee un período orbital de 271 días y circula a una velocidad relativa al sol de 24,63 kilómetros por segundo. La roca espacial es el único objeto de la lista de riesgo de la NASA que consigue una puntuación de 1 sobre 10 en la escala de Turín. Para ponerlo en contexto, el resto de objetos y cuerpos identificados por la organización ocupan el puesto 0.
Sin embargo, tampoco es necesario (aún) echarnos las manos a la cabeza. El puesto número 1 de la escala de Turín indica que “objetos tienen un cierto peligro de colisión” pero que “las probabilidades son extremadamente bajas”. Por otro lado, el puesto 0 indica que “la probabilidad de colisión es cero, o tan baja que es prácticamente cero”.