Sam Altman, CEO de OpenAI, ha compartido su visión de una inteligencia artificial que vaya más allá de ser un simple chatbot. En una entrevista con MIT Technology Review, Altman expresó su deseo de una IA que funcione como un “colega supercompetente” capaz de conocer todos los aspectos de la vida de una persona, desde sus correos electrónicos hasta las conversaciones que ha mantenido, sin sentirse como una mera extensión.
“Serán autónomos que no necesitarán una dirección constante. Abordarán algunas tareas, presumiblemente las más sencillas, al instante”, dice Altman. “Harán un primer paso en tareas más complejas y volverán a consultar al usuario si tienen preguntas”.
Sin embargo, Altman no ha especificado cuándo estará disponible esta IA supercompetente ni cuán avanzada debe ser la tecnología para implementarla. Mientras tanto, otras IA de OpenAI, como Sora y DALL-E, todavía requieren una orientación considerable para completar tareas, y no están diseñadas para percibir información del entorno y utilizarla para alcanzar objetivos específicos.
El próximo modelo de lenguaje de OpenAI, GPT-5, podría allanar el camino hacia la visión de Altman, siendo, según fuentes de Business Insider, “materialmente mejor” que los modelos anteriores. Aunque algunas fuentes sugieren que GPT-5 podría estar disponible a mediados de año, Altman se mantiene discreto al respecto.

Precisamente, el CEO de OpenAI destaca que su enfoque supondría un avance significativo en comparación con lo que ofrece OpenAI actualmente, calificando su popular ChatGPT como “increíblemente tonto”. Eso sí, a pesar de este calificativo, muchos trabajadores utilizan ChatGPT para diversas tareas, desde acelerar flujos de trabajo hasta escribir correos electrónicos.
Y es que, desde el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022, el chatbot ha evolucionado considerablemente. Se han añadido nuevas características, como la función de memoria y los avisos del sistema. El cambio más significativo ha sido en el modelo subyacente, que ha evolucionado desde GPT-3 hasta GPT-4 y sus diversas versiones, permitiendo a ChatGPT entender no solo texto, sino también imágenes y voz.