Para mucha gente que no está especializada en la ciberseguridad, un servidor proxy y una VPN (red privada virtual) parecen increíblemente similares. Ambos actúan como intermediarios a la hora de establecer conexiones.
Principalmente, un proxy y una VPN consiguen lo mismo: enrutar el tráfico de Internet a través de un servidor remoto y asignar una nueva dirección IP, prácticamente anónima. Puedes navegar por Internet sabiendo que tu IP es desconocida.
Y tanto una VPN como un proxy te darán una dirección IP desde cualquier parte del mundo, permitiéndote acceder a contenidos como si estuvieras dentro de esa región local.
Y hasta aquí los parecidos entre proxy y VPN
Pero ahí es donde empiezan y acaban las similitudes. Las VPN se configuran a nivel de sistema, donde tiene lugar el cifrado, protegiendo los datos confidenciales y proporcionando ese nivel de seguridad añadido tan necesario. Al utilizar una VPN nadie podrá rastrearte en línea. Aunque el objetivo principal de una VPN es garantizar la protección de los datos, un aspecto clave de las VPN es evitar las restricciones de contenido de varios servicios de streaming de uso individual.
Los proxies, por otro lado, no residen en el nivel del sistema, sino que se encuentran en el nivel de la aplicación y uno de sus usos previstos es ayudar a recopilar datos de varios sitios web. La acción de un proxy a veces se llama extracción de datos, pero se conoce más comúnmente como “web scraping”.
Un proxy también funcionará mejor que una VPN, debido a los diferentes niveles de encriptación, por lo que, en su mayor parte, los proxies proporcionan una conexión un poco más rápida.
Entonces, ¿qué es mejor, una VPN o un proxy?
Aunque ambas proporcionan anonimato al ocultar la dirección IP y pueden acceder a datos de todo el mundo, existen marcadas diferencias entre ellas.
Los servidores proxy no proporcionan cifrado propio, lo que los hace mucho menos seguros que una VPN para el consumidor típico. Las VPN ofrecen mayor seguridad, ya que cifran el tráfico entrante y saliente.
Para las empresas y los particulares que trabajan habitualmente con datos confidenciales y necesitan mantener oculta su actividad de navegación, una VPN es la mejor opción. Y aquí tienes las mejores opciones del mercado en VPN por si te animas.