Boston Dynamics nos demuestra que los robots están más avanzados de lo que creíamos

Conocido como Atlas y desarrollado por Boston Dynamics, lleva años siendo el robot favorito de Internet: ha hecho volteretas hacia atrás en el CES y ha entretenido a los aficionados en el Mundial de la FIFA. Pero estos trucos no dan de comer a la empresa. Y por eso ahora Boston Dynamics y Hyundai Motor Group quieren que Atlas cambie el escenario por la planta de producción.

La IA ha cambiado la forma en que Atlas adquiere nuevas habilidades. En lugar de programar cada movimiento, Boston Dynamics ahora entrena al robot de forma muy similar a como se forma a un nuevo empleado. Atlas funciona con dos sistemas independientes. Uno le permite mantenerse estable sobre sus pies y alcanzar objetos, mientras que el otro le ayuda a comprender el mundo y a llevar a cabo instrucciones de varios pasos.

Un robot que quiere llegar a las fábricas de todo el mundo

Al igual que los chatbots con IA, Atlas mejora a medida que acumula más datos, pero esos datos aún no se han recopilado. En estos momentos, está practicando tareas relacionadas con la automoción en el Robotics MetaPlant Application Center antes de dar el salto a fábricas reales. Las plantas de automóviles cuentan con estrictas normas de seguridad y fiabilidad, lo que las convierte en un campo de pruebas ideal.

Esta versión de Atlas está diseñada para trabajos industriales de alta resistencia. Puede transportar cargas muy pesadas y desenvolverse en entornos de trabajo abrasadores e implacables, lo que lo hace ideal para plantas de fabricación, de alimentación y bebidas, y de semiconductores. Así que, de momento, no esperes que te doble la ropa limpia.

El respaldo de Hyundai es lo que hace que las cifras cuadren. Hyundai Motor Group está construyendo una nueva fábrica en EE. UU. con capacidad para producir 30.000 robots al año, y tiene previsto poner en funcionamiento 25 000 unidades de Atlas. Según Boston Dynamics, la colaboración ya ha reducido los costes entre un 60 % y un 80 % entre el prototipo y la primera tirada de producción. ¿El futuro es de los robots?

Pixel 11 Pro no convence, por ahora: los dueños del Pixel 10 Pro prefieren esperar

Los primeros sondeos sobre el Google Pixel 11 Pro dejan una impresión bastante clara: de momento no se ve una avalancha de usuarios del Google Pixel 10 Pro dispuestos a renovar. Entre encuestas publicadas antes de su llegada y comentarios en foros, lo que domina es otra cosa: muchos dueños del modelo actual prefieren esperar y no pasar todavía a la nueva generación.

El dato más concreto lo aporta Android Authority.

En una encuesta publicada por ese medio antes del lanzamiento, casi la mitad de unos 9.000 participantes dijo que estaba satisfecha con su Pixel actual y que no tenía pensado actualizar. En otro sondeo del mismo portal, un 58% de los propietarios de Pixel aseguró exactamente eso: que estaba contento con su teléfono y que no iba a cambiarlo.

La explicación parece bastante directa. Mucha gente ve el Google Pixel 11 Pro como una puesta al día menor , no como un salto de verdad.

Por lo que se ha filtrado y por la información conocida antes del lanzamiento, el nuevo chip Google Tensor G6 sí apunta a mejoras de rendimiento en varias tareas y a una navegación web más rápida. La pantalla, además, sube de brillo, así que avances hay , y son fáciles de señalar.

El problema es que, en esas mismas especificaciones previas, la batería apenas se mueve y el hardware de la cámara principal sigue siendo, a grandes rasgos, muy parecido al del Google Pixel 10 Pro.

Con ese panorama se entiende mejor por qué la campaña previa al lanzamiento no ha terminado de mover a quienes ya tienen un modelo reciente.

De hecho, en esa encuesta de Android Authority solo un 8% de los encuestados dijo que las filtraciones y los rumores, por sí solos, les habían bastado para convencerse de dar el salto al Google Pixel 11 Pro.

Y si hay una decisión de hardware que ha caído especialmente mal, esa es la de la memoria. Con la configuración que se conoce hasta ahora, el Google Pixel 11 Pro base llega con 12 GB de RAM , mientras que todos los Google Pixel 10 Pro montaban 16 GB . Para volver a esos 16 GB, hay que subir hasta la versión de 512 GB.

Para muchos compradores, la sensación que deja eso es incómoda: pagar más por un teléfono que, en un apartado importante, recorta especificaciones frente a la generación anterior.

En foros y en redes esa queja se repite sin parar. Y va acompañada de otra ausencia que tampoco ha sentado bien: la desaparición del sensor de temperatura. Ni siquiera las promociones más agresivas parecen estar cambiando demasiado el panorama. Algunos operadores, según cuentan varios usuarios, están ofreciendo el Google Pixel 11 Pro gratis al entregar un Google Pixel 10 Pro y, aun con eso sobre la mesa, muchos siguen prefiriendo quedarse con el dispositivo que ya tienen.

Tampoco termina de ayudar la recepción inicial del Google Tensor G6 entre quienes miran sobre todo la potencia pura. Sí, mejora en varios apartados del uso diario. Pero los primeros benchmarks siguen colocándolo por detrás de los Snapdragon más recientes de Qualcomm en fuerza bruta . Para quienes juegan mucho en el móvil o lo exprimen al máximo, la etiqueta Pro pierde parte de su gancho.

No está claro si esa percepción cambiará cuando el lanzamiento comercial ya esté en marcha, pero hoy la conversación en foros, redes y análisis previos va en una dirección bastante definida. Muchos propietarios del Google Pixel 10 Pro, entre ellos varios analistas y especialistas, creen que lo más razonable es aguantar un año más y esperar una actualización que de verdad marque diferencias.