Vivian Jenna Wilson, la hija de Elon Musk, ha criticado abiertamente las afirmaciones de su padre sobre su habilidad en videojuegos como Diablo 4 y Path of Exile 2. Durante una aparición en el canal de Twitch del streamer Hasan Piker, Vivian reveló que, cuando tenía 12 años, Musk se encontraba en el nivel “Bronce” en Overwatch, el rango más bajo del juego, lo que contrasta con su propia posición, superior a la de su padre. Según afirmó, ella y su hermano gemelo solían ayudar a Musk en juegos competitivos, ya que él buscaba su apoyo para mejorar su rendimiento.
Incapaz de subir de rango ni cuando lo único que tenía que hacer era asegurar posición
Wilson describió a Musk como un jugador “terrible” y afirmó que sus elecciones de personajes, como Torbjörn, eran consideradas subóptimas dentro del contexto del juego. “Era una persona que se comportaba mal”, dijo Wilson, añadiendo que no cree en las afirmaciones de Musk sobre ser un jugador de élite. Estas revelaciones se producen en el contexto de que Musk ha admitido haber pagado por aumentar sus cuentas en ambos videojuegos, lo que plantea preguntas sobre la autenticidad de su destreza en el universo gamer.
La relación entre padre e hija ha estado marcada por tensiones. Vivian ha criticado públicamente las opiniones políticas de Musk, especialmente sus comentarios sobre cuestiones de género, y lo ha descrito como un padre “frío” y “narcisista”. Musk, por su parte, respondió a sus declaraciones llamándola “fraude”, evidenciando así la complejidad de su vínculo familiar.
A pesar del tumulto personal, Musk ha expresado su interés en iniciar un “estudio de videojuegos de IA”, lo que ha generado expectativas sobre su futuro en la industria. Sin embargo, hasta ahora, su incursión en el mundo de los videojuegos se ha visto empañada por su bajo rendimiento y las críticas de su hija.