Se te ha caído el móvil al suelo y no te reconoce la tarjeta SIM. Toca abrir el compartimento y colocarla de nuevo. Sin embargo, existe un problema: no encuentras el dispositivo que abre la bahía de la tarjeta. ¿Qué se puede hacer ante este problema más común de lo que parece? No te preocupes. Te enseñamos a abrir la bandeja de la tarjeta SIM sin la herramienta original.
Con un pendiente
Lo más básico y algo que siempre da resultados: un pendiente. Aunque pueda parecer absurdo, las medidas de un pendiente o un piercing encajan de maravilla en el agujero de la tarjeta SIM.
Sólo debes tener cuidado con una cosa: que la terminación del pendiente o piercing no tenga algo que pueda obstaculizar la apertura. Piensa que si un trozo se queda dentro de ese pequeño agujero, vas a tener que ir a un técnico a que te lo saque.
Un paperclip
El paperclip de toda la vida. De hecho, se podría decir que la herramienta que viene de serie para abrir la SIM es muy parecida a este. Basta con desenrollar una de las terminaciones e insertarla dentro del agujero. No hay más misterios.
Recuerda que cada paperclip tiene tamaños diferentes, así que busca uno que se ajuste a las dimensiones de ese orificio (no vaya a ser que introduzcas uno más gordo y te encuentres con que el dispositivo no sólo no se abre, sino que se ha quedado atascado).

El clip
Del paperclip pasamos al clip, más utilizado este último para la ropa. Al igual que sucede con el punto anterior, lo único de lo que tienes que estar pendiente es del tamaño. Suele haber varios modelos diferentes, así que asegúrate de que todo va bien.
La punta del portaminas
Si utilizas un portaminas, la terminación de este te puede servir sin problemas. No hablamos de que uses la mina, sino de la parte de metal saliente. Tan sólo debes extenderla lo máximo posible e introducirla hasta que haga “click”.

¿Qué otro elemento de tener por casa crees que podría valer para sacar la tarjeta SIM? ¡Déjalo en los comentarios!