La Autorità Garante della Concorrenza e del Mercato (AGCM) de Italia ha lanzado una investigación contra Activision Blizzard, centrándose en los sistemas de monetización implementados en sus títulos móviles, Diablo Immortal y Call of Duty Mobile. La acusación principal se refiere a la supuesta creación de prácticas engañosas y agresivas que violarían los derechos contractuales de los consumidores.
Incitación a gastar dinero
Este escrutinio no es sorprendente, dado el creciente interés de los gobiernos por la monetización en videojuegos, un tema que se volvió candente tras la controversia con Star Wars Battlefront II de Electronic Arts. En este contexto, las múltiples experiencias de Activision Blizzard con sistemas de monetización, desde las cajas de botín en Overwatch hasta las actualizaciones en Diablo y Call of Duty, han aumentado la atención regulatoria.
La investigación se enfoca en cómo el diseño de la interfaz de usuario puede incentivar a los jugadores, particularmente a los más jóvenes, a gastar dinero de manera recurrente y jugar durante períodos prolongados, creando un ciclo vicioso. Esto incluye notificaciones dentro y fuera del juego que promueven recompensas y ofertas atractivas, aunque no se ha corroborado la existencia de llamadas directas a los jugadores, a pesar de que se mencionan en la declaración de la AGCM.
Además, se examinará la transparencia en la presentación del valor de la moneda virtual y cómo los paquetes de monedas pueden fomentar compras cada vez mayores. La autoridad italiana también está prestando especial atención a los mecanismos de control parental y la protección de datos personales, preocupada por el impacto que estas prácticas pueden tener sobre los jugadores menores de edad.