Recientemente, Ben Starr, conocido por su papel como Clive Rosfield en Final Fantasy 16, compartió su experiencia al jugar como Prometheus en Hades 2. Starr reveló que el personaje es considerado uno de los antagonistas más difíciles del juego, lo que lo llevó a una intensa frustración durante su experiencia de juego. A pesar de haber dedicado más de 90 horas a Hades 2, Starr admitió que la dificultad del combate contra Prometheus lo hizo cuestionarse a sí mismo, incluso hasta el punto de decir que “se odiaba” en esos momentos de incertidumbre.
Un boss que le trajo por la calle de la armargura
“Hades 2 realmente me mantuvo inmerso; las horas volaban”, comentó Starr en una entrevista reciente. Sin embargo, también expresó que confrontar a Prometheus fue una batalla desafiante. “Cuando finalmente lo derroté, le envié una foto a un amigo y pensé, maldita sea, supongo que lo hice”.
Esta es una demostración de cómo juegos como Hades 2 y su dificultad pueden mantener enganchados a sus jugadores a través de la conexión emocional que se genera con los mismos. Incluso si es a través de que el pobre Starr se desee a sí mismo que se vaya a darse una vuelta por el campo.