One Piece es una saga sin precedentes a nivel mundial. El manga de Eiichiro Oda lleva décadas conquistando a millones de personas en todo el mundo, y ha demostrado que todos sus subproductos —anime, películas y live action— funcionan de igual forma. Sin embargo, al llevar tantos años en pantalla y ser una serie tan larga, hace poco se anunció que el anime tendría un remake por parte de Netflix y Wit Studio… y su pinta es espectacular.
Tal y como vimos en las primeras imágenes de concept art lanzadas el otro día, el anime The One Piece tendrá una dirección artística mucho más cuidada que el original, y no solo eso: también habrá sangre. A pesar de que el anime original intentaba adaptar bien los arcos del manga, se censuró mucho desde el primer momento la violencia y la sangre, como podemos ver en la siguiente imagen, y eso es algo que no se repetirá en el nuevo anime.

¡Sangre y emoción!
Tal y como se esclarece en la imagen protagonizada por Sanji, no tendrán miedo a la hora de mostrar sangre… algo que sí se censuró en gran medida en el anterior anime. “Los temas en el manga original son profundos. Como la guerra, o se mete en algunos temas raciales. Permite a lectores de todas las edades meditar sobre ello y también entretenerse al mismo tiempo. Es la parte más intrigante del manga, en mi opinión”, explica el director Masashi Koizuka, dejando claro que no se cortarán un pelo a la hora de mostrar la crueldad que también aparece en el manga.
“Es fascinante. Pero, cada uno de los personajes tienen una historia muy fuerte y tienen estas vidas tan interesantes que han vivido“, añade Koizuka. “Como cuando Nami empuja a Luffy, pero luego le pide ayuda porque no puede más. Incluso aunque es una parte muy temprana de la historia, me gusta, y no quiero cambiarlo tan vastamente frente al manga original”.