Mucho se ha escrito y hablado sobre el potencial que encierra ChatGPT y la inteligencia artificial generativa. Ahora, un nuevo estudio ha descubierto lo eficaz que puede ser el chatbot de OpenAI para diagnosticar enfermedades.
En el estudio, participaron un total de 50 médicos, donde se mezclaron residentes y médicos adjuntos. Todos ellos recibieron seis informes clínicos y se les calificó en función de su habilidad a la hora de diagnosticar dichos informes. Las respuestas y conclusiones de estos médicos se mezclaron con los generados por ChatGPT. Después, un grupo de expertos se dedicó a valorar las respuestas, sin conocer su procedencia.
Acorde a The New York Times, en dicho estudio ChatGPT obtuvo una puntuación media de 90% de acierto a la hora de diagnosticar afecciones a partir de un informe médico. Los médicos humanos que utilizaban ChatGPT como asistente alcanzaron una puntuación media de 76%. En el caso de los que no contaban con ninguna ayuda, un 74%.
El estudio también puso de manifiesto que los profesionales de la salud no sabían cómo sacar partido a tecnologías como la de ChatGPT. Si el chatbot por sí solo era capaz de detectar las afecciones correctamente, ¿por qué cuándo un médico lo utilizaba no era tan efectivo? La falta de confianza en las respuestas y la excesiva confianza (valga la redundancia) de los doctores en sí mismos provocó que, en muchas ocasiones, no se tuviera en cuenta lo que ChatGPT decía.

La IA en alza: millones de usuarios lo utilizan ya
La apuesta cada vez más fuerte en IA por parte de grandes empresas como Microsoft o Google está consiguiendo que la tecnología avance a pasos agigantados. El gran motivador de este movimiento, ChaGPT, no deja de ganar usuarios y relevancia en el sector empresarial. En cifras, vemos que el chatbot de OpenAI ha conseguido llegar a los 200 millones de usuarios semanales, cantidad que ha prácticamente doblado respecto a 2023.