En Hollywood hay papeles que, quieras o no, marcan tu carrera para siempre. Elijah Wood siempre será Frodo por más películas que haga, y Daniel Radcliffe, por supuesto, será Harry Potter. Sin embargo, esta último acaba de quitarse el sambenito gracias a un premio que muchos actores querrían para sus carreras. Y no hablo de un Oscar, sino de un Tony.
Los Premios Tony son el equivalente a los Oscars para el mundo de los musicales de Broadway, y cada año ensalza a figuras que luego saltan al cine o que, como en este caso, vienen directamente de Hollywood. Este año, Radcliffe ha conseguido su primera estatuilla aquí como actor de reparto de Merrily We Roll Along. Su compañero, el protagonista de la obra Jonathan Groff, también ha conseguido un Tony en su respectiva categoría.

Una noche repleta de estrellas
Los galardones también premiaron a la actriz Sarah Paulson, conocida sobre todo por American Horror Story, por ser la protagonista de la obra Appropriate. Y Jeremy Strong, protagonista de Succession, también se llevó una estatuilla. Una noche, en definitiva, llena de estrellas y que deja muy claro el buen estado del teatro musical hoy día.