La ciencia ficción está en un momento sublime gracias a plataformas de streaming como Apple TV+ o Prime Video, que apuestan constantemente por el género con series que hace unos años ni nos habríamos imaginado. Sin embargo, esta nueva tendencia también nos está llevando a redescubrir joyas de culto que adoptan una nueva forma con los nuevos tiempos.
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Suscríbete (es GRATIS) ►El mayor creador de este tipo de joyas es, sin duda, David Cronenberg. El director de La mosca, Videodrome o la reciente Crímenes del futuro lleva engatusando a los fans del horror corporal desde sus inicios, y mucha de sus películas no han sido muy bien comprendidas en su momento. Es por ello que es momento de recuperar eXistenZ (1999), película estrenada el mismo año que Matrix y que solo recaudó 3 millones de dólares frente a los 15 que costó. Pero ¿por qué merece la pena verla hoy día?
Horror corporal + videojuegos
La historia de eXistenZ nos sumerge en un futuro cercano donde los videojuegos no solo son un entretenimiento, sino una extensión física de los jugadores. Las consolas han sido reemplazadas por “vainas de juego” orgánicas, dispositivos grotescos que se conectan directamente a la columna vertebral mediante un bio-puerto, un concepto tan fascinante como perturbador que en su momento parecía casi lógico.
En este mundo, Jennifer Jason Leigh interpreta a Allegra Geller, una diseñadora de videojuegos que se ve atrapada en una espiral de paranoia y violencia tras un intento de asesinato durante la presentación de su creación, eXistenZ. A su lado, Jude Law da vida a Ted Pikul, compañero involuntario que la acompaña en un viaje que cuestiona la naturaleza de la realidad misma.

Cronenberg, fiel a su estilo, mezcla elementos ciberpunk con su característico horror visceral. Las vainas orgánicas, los bio-puertos y una pistola hecha de huesos y dientes humanos son algunos de los detalles que convierten a eXistenZ en una experiencia tan inquietante como visualmente única. Disponible en Prime Video, merece la pena verla… ni que sea por curiosidad.
