Ken Levine, el creador original de la saga BioShock, ha confirmado que no está involucrado en el desarrollo de BioShock 4. En una reciente entrevista, Levine expresó que no se siente capacitado para contribuir al próximo juego de la franquicia y, a su vez, destacó la independencia del estudio Cloud Chamber, encargado de BioShock 4, y Ghost Story Games, el cual está desarrollando Judas. Ambos son parte de Take-Two Interactive, pero operan como entidades separadas.
Retorno a Rapture
Levine compartió que, después de los desacuerdos durante el desarrollo de BioShock 2, decidió alejarse de la franquicia para permitir que otros innoven y aporten sus propias ideas. “Me di cuenta de que no sabía qué más tenía que decir en el ámbito de BioShock”, mencionó. Aunque reconoció el talento del equipo de desarrollo de Cloud Chamber, liderado por Rod Fergusson, subrayó que su participación en BioShock 4 no se considera necesaria.
Aún se conocen pocos detalles sobre BioShock 4 y su fecha de lanzamiento sigue siendo incierta, lo que ha alimentado rumores sobre el progreso del proyecto. Además, el lanzamiento de Judas, que originalmente estaba previsto para marzo, ha sido retrasado, aunque no se ha comunicado una nueva fecha.
En el ámbito cinematográfico, la película de BioShock que está en desarrollo en Netflix se basará en el primer juego de la serie. Según palabras de uno de los productores, “definitivamente” seguirá la historia de este título emblemático, y el guion aún se encuentra en proceso de elaboración.
Estos movimientos en la franquicia BioShock reflejan una nueva era de desarrollo, donde tanto Cloud Chamber como Ghost Story Games buscan forjar su propio camino sin la influencia directa de Levine, quien ahora se centra completamente en el proyecto de Judas.