La popular saga de gestión de parques temáticos basada en el universo de los dinosaurios regresa con su tercera entrega, Jurassic World: Evolution 3. Establecido poco antes de los eventos de Jurassic World: Rebirth, este título incluye todas las especies de dinosaurios vistas hasta la fecha y ofrece una narrativa que se entrelaza con el universo cinematográfico.
Un juego de asegurarte de que el parque no se convierte en el objeto de las películas
Una de las principales novedades del juego es la introducción de la crianza y modificación del genoma de los dinosaurios. Esta mecánica permite a los jugadores no solo exhibir estas criaturas prehistóricas, sino también gestionarlas de forma más compleja, creando nuevas especies y facilitando la reproducción. Este cambio añade una capa adicional de estrategia y realismo a la experiencia, abriendo nuevas posibilidades para la microgestión dentro del parque.
Frente a sus predecesores, Evolution 3 también mejora en aspectos de personalización del parque. Los jugadores podrán modificar los elementos del entorno de manera más creativa, brindando un mayor control estético sobre la construcción. Sin embargo, el juego sigue siendo conservador en ciertos aspectos, manteniendo mecánicas familiares que no revolucionan el género, pero que perfeccionan lo ya conocido por los aficionados.
La inclusión de un sistema dinámico de clima y desafíos en la gestión del parque añade un nivel de dificultad que exige una planificación más profunda. Los jugadores no solo deberán proteger a los dinosaurios y a los visitantes, sino que también enfrentarán tormentas y fallos en las estructuras que pondrán a prueba sus habilidades de gestión.
En resumen, Jurassic World: Evolution 3 se presenta como una experiencia enriquecida para los amantes de la simulación, combinando elementos familiares con adiciones que renuevan su propuesta. Aunque no desafía revolucionariamente el género, esta entrega es un paso adelante para la franquicia, prometiendo horas de entretenimiento en un mundo donde los dinosaurios vuelven a cobrar vida.