La empresa británica National Grid ha alcanzado un acuerdo para vender su división de energías renovables en EE.UU., National Grid Renewables, a la firma de inversión canadiense Brookfield Asset Management por un total de 1,74 mil millones de dólares.
Esta transacción forma parte de la estrategia de National Grid para enfocarse en sus operaciones de redes y simplificar su negocio, un plan que fue anunciado en mayo de 2024.
National Grid Renewables, con sede en Minneapolis, desarrolla, construye, posee y opera activos de energía solar a gran escala, energía eólica terrestre y sistemas de almacenamiento de baterías en 34 estados, manejando actualmente 1.8 gigavatios (GW) en operación y 1.3 GW en construcción.
La decisión de National Grid plantea preguntas sobre el futuro del mercado de energías limpias
La compañía ha manifestado que la conclusión de la venta se espera para la primera mitad del año fiscal que termina el 31 de marzo de 2026.
Brookfield Asset Management, por su parte, gestiona aproximadamente 15 GW de renovables en EE.UU. y tiene otros 69 GW en proyectos en desarrollo, operando en diversas áreas, incluyendo la energía solar, eólica e hidroeléctrica.
En un reciente informe sobre sus resultados del cuarto trimestre y el año completo de 2024, la compañía expresó estar “más confiada que nunca en las perspectivas de crecimiento del negocio, particularmente en EE.UU.”
Este movimiento de National Grid es parte de una tendencia observada entre grandes empresas energéticas, como Shell, Equinor y Duke Energy, que están reorientando sus estrategias fuera de las energías renovables, citando la reducción de la rentabilidad en este sector.
La decisión de National Grid, junto con la de estas empresas, plantea preguntas sobre el futuro del mercado de energías limpias en un contexto de desafíos financieros y operativos.