Eric Schmidt, que dirigió Google desde 2001 a 2011, tiene algunas palabras que decir respecto a las actuales políticas de trabajo de la empresa. Una de ellas es que, en su opinión, los trabajadores deberían acudir más a la oficina.
El multimillonario explicó su postura en una clase de la Universidad de Stanford, grabada y publicada por la Escuela de Ingeniería. En la ronda de preguntas, el profesor Erik Brynjolfsson se dirigió a Schmidt y expuso que, a pesar de la ventaja con la que contaba Google, esta se había quedado atrás en el desarrollo de la IA. De hecho, la situación provocó un código rojo interno declarado por Sunder Pichai, actual CEO de la compañía.
Aunque muchos lo desconocen, la existencia de ChatGPT habría sido bastante más improbable de no ser por Google. En 2017, un grupo de investigadores propuso una nueva arquitectura denominada “transformadores“. Este hallazgo sentó las bases de aplicaciones como ChatGPT y otros modelos de IA similares.

Brynjolfsson continuó y aclaró que, en cierto modo, “habían perdido la iniciativa a favor de OpenAI”. La respuesta de Schmidt fue peculiar: “Google decidió que la conciliación de la vida laboral y familiar, irse pronto a casa y trabajar desde casa era más importante que ganar“. En las startups, como lo fue OpenAI en su momento, “la gente trabaja como un demonio”.
Schmidt se dirigió a los estudiantes y les explicó que “si dejáis la universidad y fundáis una empresa, no vais a permitir que la gente trabaje desde casa y sólo venga un día a la semana, al menos si queréis competir contra las otras startups”. Puede que se trate de un error o exageración de Schmidt, pero lo cierto es que en 2022, Google exigió a sus trabajadores acudir tres días en semana a la oficina, según SFGATE.