Google es condenado a pagar una cifra astronómica por uso indebido de los datos de los usuarios de Android

Un tribunal en California ha ordenado a Google pagar 314 millones de dólares tras haber sido hallado culpable de utilizar indebidamente los datos celulares de los usuarios de dispositivos Android mientras estos permanecen inactivos. Este veredicto pone fin a una demanda colectiva presentada en agosto de 2019, en la que los demandantes alegaron que Google transmitía información sin el consentimiento de los usuarios, incluso cuando sus dispositivos estaban en estado de reposo.

Más de 8 MB de datos al día

La demanda argumentó que el sistema operativo Android permite que Google use datos celulares para transmitir una variedad de información a la compañía sin autorización, cuando podría restringir estas transferencias para que únicamente se realicen a través de redes Wi-Fi. La evidencia presentada mostró que las transferencias de datos se realizaban incluso cuando las aplicaciones de Google estaban abiertas en segundo plano, afectando las asignaciones de datos celulares de los usuarios.

Un análisis comparativo reveló que un dispositivo Samsung Galaxy S7, con configuraciones predeterminadas, enviaba y recibía 8.88 MB diarios de datos celulares, el 94% de los cuales eran comunicaciones entre Google y el dispositivo. Este flujo de información se repetía aproximadamente 389 veces en un periodo de 24 horas. En contraste, un iPhone en circunstancias similares enviaba significativamente menos información, lo que sugiere un mejor control por parte de Apple sobre las transferencias de datos.

A pesar del veredicto, Google ha manifestado su intención de apelar la decisión, argumentando que las transferencias de datos son cruciales para la seguridad y el rendimiento de los dispositivos Android. La compañía también puntualizó que informa a los usuarios sobre estas transferencias en su acuerdo de términos de uso y que se obtiene el consentimiento para ellas.

Esta resolución judicial se produce en un contexto en el que Google ya había acordado pagar cerca de 1.4 mil millones de dólares para resolver dos demandas en Texas relacionadas con la ubicación personal de los usuarios y el uso de datos de reconocimiento facial sin consentimiento.