Intel ha decidido dar un giro significativo en su estrategia empresarial, anunciando planes para eliminar más del 20% de su fuerza laboral, lo que representa más de 20.000 puestos, como parte de un plan de reestructuración liderado por el nuevo CEO, Lip-Bu Tan.
Esta iniciativa busca reducir costos y simplificar la burocracia en la empresa, que ha enfrentado desafíos prolongados en su negocio a pesar de ser un gigante en la industria de los semiconductores.
La reestructuración se centra en restablecer una cultura impulsada por la ingeniería, tras la crítica a su estructura organizativa actual, considerada excesivamente compleja.
Intel se reestructura y su nuevo director ejecutivo planea recortar más de 20 000 puestos de trabajo
Desde su nombramiento el mes pasado, Tan ha manifestado la necesidad de erradicar capas de gestión redundantes y enfocar a Intel de nuevo hacia un enfoque de productos.
Este movimiento sigue a una reducción anterior de alrededor de 15.000 puestos en agosto de 2024, que afectó principalmente a roles no técnicos como el personal administrativo y de ventas.
Aunque se espera que los roles de manufactura y los equipos clave de ingeniería se preserven en esta ronda de despidos, aún no está claro cuáles serán exactamente los puestos afectados.
Según informes, Intel contaba con 108.900 empleados a finales de diciembre de 2024, y la eliminación de 20.000 posiciones superaría incluso la cantidad de puestos de la gestión de nivel medio en la empresa. Esto plantea preguntas sobre si se reducirán el número de ingenieros o proyectos dentro de la empresa.
Antes de que Intel anuncie sus resultados trimestrales este jueves, se encuentra en un período de silencio y no ofrecerá comentarios públicos sobre la reestructuración. Esta decisión también ha suscitado rumores sobre si se buscará incentivar la salida voluntaria de empleados mediante indemnizaciones o jubilaciones anticipadas, aunque no hay confirmación al respecto.