Jodie Foster, una talentosa actriz que ya había forjado su camino en Hollywood como niña prodigio, encontró en Taxi Driver (1976) el papel que catapultó su carrera a la fama. A la edad de 12 años, Foster había acumulado experiencia en producciones como Alicia ya no vive aquí y Luna de papel, pero lo que descubriría durante la filmación de Taxi Driver transformaría por completo su enfoque sobre la actuación.
Taxi Foster
En una reciente charla en el Festival de Cine de Marrakech, la actriz compartió sus impresiones sobre trabajar con el icónico Robert De Niro. Aunque Foster reconoció la grandeza del actor, admitió que ensayar con él en cafeterías se convirtió en un proceso tedioso. “Repetíamos los diálogos dos y tres veces seguidas”, comentó. Este enfoque la llevó a una epifanía sobre la construcción de personajes, reflexionando que había estado limitándose a repetir líneas sin aportar novedad. Fue este descubrimiento el que marcó un cambio significativo en su carrera, logrando posteriormente una nominación al Óscar por su actuación en el filme.
A pesar de la incredulidad de algunos sobre su participación en el Festival de Cannes, donde al principio nadie quería llevarla por razones económicas, la madre de Foster insistió en su importancia. “Mi madre dijo, ‘No, es muy importante. Habla francés. ¡Esto es Cannes!’, así que pagamos por nuestros propios vuelos“, reveló. Esta decisión resultó ser un acierto, ya que no solo solidificó su estatus como estrella adolescente, sino que también preparó el terreno para su exitosa carrera en el cine, que perdura hasta hoy.
Casi cinco décadas después, es indiscutible que Jodie Foster hizo bien en seguir ese camino, y su historia sigue inspirando a nuevas generaciones de actores y actrices en la industria cinematográfica.