Un reciente estudio de Intuit Credit Karma revela que una de cada cuatro personas de la Generación Z en el Reino Unido posee múltiples cuentas bancarias, aunque solo utiliza una de manera regular. Este fenómeno se ha agudizado debido a la creciente competencia entre las instituciones financieras, que han facilitado la apertura de cuentas con el objetivo de atraer a un público más joven.
Menos lealtad en los bancos y más necesidad económica
La facilidad para abrir cuentas ha llevado a muchos usuarios, incluidos estudiantes universitarios, a inscribirse en múltiples servicios para beneficiarse de los bonos iniciales. Un caso destacado en Bloomberg describe a un estudiante que, al abrir docenas de cuentas en un año, logró acumular £2,800 (aproximadamente US$3,774) solo en bonos de registro. Este tipo de estrategias ha provocado que bancos del Reino Unido adquieran con éxito una gran base de jóvenes clientes mediante incentivos atractivos como recompensas por referencias y servicios de entrega de alimentos.
No obstante, los expertos advierten que estos incentivos solo son un primer paso. Para las instituciones financieras, el verdadero desafío radica en convertir a estos nuevos clientes en usuarios primarios después de que se han otorgado los bonos. Para lograr esto, es esencial que los bancos reorienten su enfoque desde la mera adquisición hacia un aumento en el compromiso del cliente. Se sugiere que las entidades implementen parámetros que requieran a los usuarios ser activos o mantener sus cuentas durante un período determinado para calificar para los incentivos.
Además, para fomentar el uso regular de las cuentas, los bancos deben ofrecer una experiencia digital que resuene con los intereses y necesidades de la Generación Z. Esto implica centrarse en características que realmente importen a esta demografía, asegurando que mantengan sus cuentas activas más allá de la atracción inicial del bono.