No hace tanto que cada película de Pixar era esperada con ganas por todo el mundo. Un par de años de proyectos fallidos han hecho que acabe un poco renqueante, pero nunca hay que despreciarla porque siempre guarda una carta bajo la manga. Y más aún tras el éxito del innovador filme de Sony, Spider-Man: a través del multiverso, que redefinió la animación al combinar técnicas 2D y 3D. Los estudios de Disney han luchado por recuperar su relevancia. Por ejemplo, la reciente película Wish, aunque intenta capitalizar sobre el estilo del Spider-Verso, no ha logrado destacar lo suficiente entre la audiencia.
El secreto era un gatete
En un intento por recobrar su espíritu innovador, Pixar ha anunciado su próxima entrega original, Gatto, cuya historia girará en torno a Nero, un gato negro que navega por sus propias supersticiones y desafíos personales en un contexto idílico: Venecia. El director de Pixar, Pete Docter, subraya que el equipo está experimentando con un estilo de animación pintoresca para emular la esencia de la ciudad, describiéndola como “una pintura viva” rica en historia y cultura.
Gatto, dirigido por Enrico Casarosa, ofrecerá una estética fresca que se aleja del estilo habitual de Pixar y busca fusionar efectos visuales robustos con una textura más artística, algo inédito para el estudio. Se espera que el filme capture la profundidad y dimensión esperada de una producción de Pixar mientras explora este nuevo enfoque visual.
Además de Gatto, Pixar tiene en desarrollo secuelas de éxitos previos como Toy Story 5 y Los Increíbles 3, lo que refleja su interés por tanto la innovación como la continuidad en su oferta. A pesar de las dificultades, Disney se mantiene resiliente, buscando nuevas maneras de atraer al público. Con su variada línea de proyectos, el estudio está decidido a demostrar que puede competir en un mercado de la animación que está en constante evolución.