La próxima expansión de World of Warcraft, Midnight, traerá consigo importantes cambios que afectarán la manera en que los jugadores interactúan con el juego, eliminando mods que procesan información durante el combate y alterando su complejidad. Según Ion Hazzikostas, director del juego, esta decisión tiene como objetivo hacer que la experiencia de juego sea más accesible y menos dependiente de ayudas externas. A medida que la complejidad del juego ha ido en aumento, se llevó a cabo una revisión de los encuentros y el diseño de clases, buscando que los jugadores puedan comprender las mecánicas sin el apoyo de addons como WeakAuras.
Quiere ajustar las cosas para todos los niveles de dificultad
Con la intención de mantener el desafío para los jugadores más experimentados, Hazzikostas afirmó que, aunque las mecánicas se volverán más fáciles de seguir, el nivel de habilidad requerido se mantendrá elevado. Se planea simplificar las interacciones complejas que exigen reacciones rápidas, adaptando el diseño para que las funcionalidades de control de bienestar y heridas estén más a la vista.
En un esfuerzo por mejorar la accesibilidad, Blizzard también está trabajando en nuevas características, como sonidos personalizados para la gestión de cooldowns, resultado de diálogos con jugadores con discapacidades auditivas. Además, se han realizado pruebas alfa con un amplio grupo de jugadores para recibir retroalimentación sobre estos cambios de diseño.
Estas modificaciones no solo buscan equilibrar el juego de modo que los jugadores sin addons puedan competir efectivamente, sino también hacer que la progresión desde principiante a experto sea más fluida. Hazzikostas dejó claro que esta no es la dirección final del desarrollo, sino que se trata de una primera fase de iteración donde el feedback de la comunidad será fundamental para ajustar lo que se ha presentado hasta ahora.