La serie Andor, considerada por muchos como la mejor entrega del universo Star Wars, ha superado expectativas en términos de costos de producción. Según un informe de Forbes, Disney ha desembolsado 698,3 millones de dólares para crear la serie, cifra que supera los 650 millones inicialmente presupuestados. Este gasto incluye 60,5 millones utilizados en las últimas semanas de rodaje y en la postproducción de la segunda temporada, cuyo estreno está programado para el 22 de abril de 2025.
En una serie muy, muy cercana…
A pesar de la elevada inversión, Disney ha logrado mitigar parte de sus pérdidas gracias a exenciones fiscales. La compañía recibió un reembolso total de 142,3 millones de dólares, lo que reduce el costo neto para Andor a 552,4 millones. Este dato es significativo, ya que convierte a Andor en el título más caro de la franquicia Star Wars, superando los 446,6 millones que costó El despertar de la fuerza, que también se benefició de incentivos fiscales en el Reino Unido.
Sin embargo, a pesar de recibir buenas críticas y de haber cosechado cinco premios Emmy, la rentabilidad de Andor sigue en entredicho. La serie no ha alcanzado las altas audiencias que Disney podría haber esperado, lo que lleva a cuestionar si la inversión ha valido la pena. Aunque su calidad ha sido aclamada por la crítica, la falta de un sólido desempeño en términos de audiencia plantea dudas sobre el futuro de grandes producciones dentro del vasto universo de Star Wars.
Con el enfoque de Disney en continuar explotando su biblioteca de contenido, será interesante observar cómo Andor influye en sus decisiones de inversión futuras, especialmente en un entorno donde el retorno de la inversión se mide no solo en términos de crítica, sino también en atracción de audiencias.