La mejor serie de ‘Star Wars’ es una que no veremos nunca. George Lucas llegó a planear más de 400 episodios

Sí, efectivamente. Ya es oficial: hasta los fans más locos de Star Wars ya están un poquito cansados de una galaxia muy, muy lejana, y es totalmente lógico. Al final, la sobredosis de Disney+, entre The Mandalorian, Ashoka, Obi-Wan Kenobi, El Libro de Boba Fett, The Acolyte y las series de dibujos animados ha sido suficiente para despojar a la saga de epicidad. Y lo peor es que hace unos años tuvieron la oportunidad de cambiarlo todo… pero no quisieron.

Un submundo muy, muy lejano

Aunque ahora nos hemos acostumbrado a Star Wars, hubo una época en la que no era así. En 2005, el mismo año que George Lucas presentaba La venganza de los Sith, anunció que estaba preparando una serie basada en Star Wars, ¡y menuda serie! Os aviso que cuanto más sepáis de ella, más rabia os va a dar que nunca vayamos a verla. El propio director anunció que lo consideraba “una manera diferente de hacer películas”, y que estaba trabajando en un proceso para conseguir reducir el presupuesto y hacer unos 100 episodios… de momento. En total, según se dice, se llegaron a planear hasta 400 capítulos de Star Wars: Underworld.

De hecho, Lucas llegó a contratar a un buen puñado de guionistas para contar historias que transcurrieran entre el Episodio III y el Episodio IV y se escribieron hasta 50 episodios, que se empezaron a desarrollar… hasta que cinco años después, el director tuvo que reconocer que el presupuesto se les había ido de las manos. Y es una pena, porque todo lo que sabemos del proyecto suena estupendo: divertido, con acción, mucho diálogo y multitud de personajes interconectados en una especie de película noir. Ah, sí, y ambientada en Coruscant.

Al fin y al cabo, entre el Episodio III y el IV es cuando el Imperio sube al poder y es más interesante conocer los suburbios, lo que se cuece tras los Jedi, los Sith y el Senado galáctico. Al fin y al cabo, Star Wars tiene cientos de personajes de los que jamás ha dado tiempo a contar más, desperdigados por la galaxia y por el Universo Compartido: novelas, videojuegos, cómics, etcétera. Esta era una oportunidad de oro para, antes de ponerse con la trilogía de secuelas, contar todas las historias que se habían quedado atrás. Y en cuanto a tono la compararon con El Padrino y Deadwood, así que no estaban tirando precisamente a lo bajo: un Star Wars más maduro, oscuro y serio, pero lleno de acción. Justo lo contrario de lo que hemos acabado teniendo.

¿Y qué pasó? Pues lo que imaginas: decenas de personas, cientos de efectos visuales, cientos de decorados… Y, al final, el dinero no daba para tanto. Eso sí: distintos proyectos posteriores han ido picando de aquí y de allí, reciclando ideas de la serie. Por ejemplo, el videojuego The Force Unleashed, Star Wars: Rebels, El despertar de la Fuerza, Rogue One o incluso productos culturales de fuera del universo galáctico, como God of War (sí, os lo prometo) o Rebel Moon. La cancelación de esta serie, que prometía ser todo lo que Star Wars no nos da ahora, es una de las mayores decepciones de la carrera de George Lucas, pero sí que consiguió algo muy importante.

Lucas quería hacer televisión por menos dinero que una película, pero que luciera igual de espectacular… Y ya anunció que la tecnología tardaría en llegar. Al final, lo hizo: el Stagecraft, que hace que todo sea mucho más barato. Tristemente, llegó tarde: lo suficiente como para que nos tengamos que aguantar con The Mandalorian. George, ¿no te apetece volver a intentar Underworld?

‘The Mandalorian and Grogu’ se estrena aún por debajo de lo esperado, y los analistas de taquilla están nerviosos

Aunque a algunos (lo reconozco) nos cuesta entender el motivo por el que El ascenso de Skywalker recaudó más de 1000 millones de dólares en la taquilla global, lo cierto es que han pasado siete años, y muchas cosas entre medias: el panorama audiovisual ha cambiado por completo y la llegada de Disney+ ha hecho que Star Wars pase de ser un evento a convertirse en una mera costumbre. Y claro, ha aguado por completo el estreno de The Mandalorian and Grogu, que dista mucho de ser “por todo lo alto”.

De mal en peor

De momento solo tenemos datos de los pases previos, que se han embolsado 12 millones de dólares. ¿Y qué significa eso? De momento nada, pero hay que tener en cuenta que Han Solo: Una historia de Star Wars se embolsó 14,1 millones en el mismo periodo, así que la cosa no pinta bien para este spin-off televisivo,. Bien es cierto que es casi imposible que, como le pasó a aquella, The Mandalorian and Grogu pierda dinero gracias a su presupuesto ajustado, pero todo va a depender del boca-oreja del público.

Para todo acto hay una consecuencia, y en el caso de Disney, que ha decidido vivir a lo grande la etapa de las franquicias, esta es aguantar la devaluación de su marca. Había un limite que se ha superado con creces, y ahora la única duda es si el fin de semana conseguirá poner al spin-off de The Mandalorian en un lugar lo suficientemente privilegiado como para superar a Han Solo. Esto, os lo aseguro, no es lo que esperaban.

No hay otra película familiar hasta Toy Story 5, y eso es lo que puede salvarla, pero ahora mismo los aficionados a la taquilla (que haberlos haylos, es toda una ciencia) no saben muy bien qué esperar de este fin de semana que, a la chita callando, va a marcar el futuro de Star Wars. Si tenemos suerte, el futuro de todas las franquicias. Crucemos los dedos.

Después de las malas críticas, ‘The Mandalorian and Grogu’ puede ser el mayor fracaso de la historia de ‘Star Wars’

Con un 60% de aprobados en Rotten Tomatoes, The Mandalorian and Grogu se salva del suspenso por los pelos. Y no ha ayudado a un público que ya estaba algo dudoso de ir a ver la película y que se ha encontrado con una crítica dividida ante la nueva ocurrencia de Star Wars. Honestamente: yo que la he visto os confirmo que es tan entretenida y divertida como olvidable, un snack de fin de semana, una película veraniega a la antigua usanza. Pero claro, en tiempos de gran competencia, quizá eso no sea suficiente.

En un fracaso muy, muy cercano…

Hablar de éxito o de fracaso con una película como The Mandalorian and Grogu es muy relativo. Al fin y al cabo, la película es la más barata de la saga desde 2005 (sin ajustar la inflación) con solo 165 millones de dólares. Así se ve de otra manera que, según las proyecciones de taquilla, vaya a recaudar 80 millones en Estados Unidos y otros 80 en el extranjero en el primer fin de semana. Sí, es muy bajo para una película de Star Wars, pero recuperará el dinero gastado y dará algún beneficio al final de su carrera. Ni tan mal.

Si consigue llegar a esa cifra mejorará el que hasta ahora es el peor estreno de la saga, Han Solo: Una historia de Star Wars, que tuvo que conformarse con 155 millones en todo el mundo durante su primer fin de semana. Aquella acabó, por cierto, llevándose 392 millones y considerándose tal fiasco que pararon de inmediato todos los spin-off que tenían planificados para acompañar a la nueva trilogía. ¿Qué va a pasar con The Mandalorian y Grogu tras el relativo fracaso? Aún está en el aire.

Hay que tener en cuenta que The Mandalorian and Grogu no tiene competencia, a priori, hasta el 5 de junio, con el estreno de He-Man y los Masters del Universo, y Scary Movie. Quizá, después de todo, pueda arañar unos cuantos dólares más a base de cuquez, nostalgia y, con suerte, un buen boca-oreja incluso de los que acabaron completamente hartos tras la temporada 3 de la serie. Esa es la manera.

Nadie sabe cuál es la especie de Yoda y Grogu. Es un misterio hecho a posta por George Lucas

Seamos honestos: solo los mayores fans de Star Wars conocemos a Grogu por su nombre. Para la mayoría del mundo, por mucho que hayan seguido viendo The Mandalorian, se ha quedado en Baby Yoda. En uno de los movimientos más inteligentes de la historia de la franquicia, decidieron que el personaje permaneciera en secreto hasta el estreno de la serie y, cuando por fin salió a la luz, fue un éxito abrumador. Eso sí, ¿por qué se le conoce como Baby Yoda y no con el nombre de su raza, en un universo donde todo parece compartimentalizado? Hay un motivo para ello, y viene de la primera trilogía de George Lucas.

Que Baby Yoda te acompañe

Cuando Yoda apareció por primera vez en El imperio contraataca, allá por 1980, el público se rindió a los pies de la marioneta y pasó inmediatamente al panteón de personajes míticos de Star Wars. El problema es que no quedaba claro de dónde provenía. Sí, Chewbacca era un Wookie, Jabba era un Hutt… ¿Pero qué demonios era ese bicho verde? No saberlo nunca fue una decisión del propio Lucas, y a los autores actuales de la franquicia no les ha quedado otra que aguantarse.

De hecho, Lucas quería mantenerlo en secreto para aumentar su misticismo. Para el director, el personaje era una especie de “mini-Dalai Lama” pero quería que sonara oriental. Y “Yoda” conseguía ese sonido a la perfección. De hecho, encontrar el cuerpo que pegara con el nombre fue casi imposible, y el director de arte y efectos visuales llegó a hacer cientos de versiones y modelos de los que Lucas eligió al definitivo… Decidiendo no escuchar a nadie que dijera que debería darle un lugar de origen y una especie propia.

El propio creador quería que Yoda permaneciera como un personaje misterioso y mágico: “No tiene pasado. Viene y va. Es el extraño misterioso, secreto y subersivo que entra en la película y sale al final”. Y si Lucas quería que permaneciese como un secreto, los jóvenes que entran ahora no van a desvelarlo: aunque Dave Filoni, el director actual de la franquicia, pudo haber mostrado el hogar nativo de Yoda, prefirió dejarlo así: dar solución al misterio arruinaría sus orígenes y, con ellos, gran parte de la gracia del personaje.

Conste que Yoda y Grogu no son los dos únicos miembros conocidos de esta raza. El más conocido es Yaddle, un Maestro Jedi en la era de la Alta República que fue asesinado por Dooku como último paso antes de pasarse al Lado Oscuro. Su primera aparición fue en La amenaza fantasma y desde entonces ha tenido distintos momentos en cómics, audiolibros, videojuegos y novelas. Otro personaje de la raza de Yoda fue Vandar Tokare, al que solo conocen los que jugaran al mítico videojuego Knights of the Old Republic, y tiene el detalle de ser el único miembro conocido de su especie en tener apellido.

Los otros dos miembros conocidos son Minch y Oteg, pero no te culpo si no te suenan de nada: el primero protagonizó una historieta en un cómic donde jugueteaba con el Lado Oscuro y el segundo apareció en el juego The Old Republic. La Fuerza no les ha acompañado mucho más allá.

“Un festival de cabezadas”. Las primeras opiniones de la nueva película de ‘Star Wars’ no son precisamente entusiastas

Cada vez más, las productoras de cine, especialmente las más conocidas, no quieren arriesgar con sus títulos más populares, y por eso ponen dos fechas límite para la prensa: una, donde pueden usar las redes sociales para decir sus primeras impresiones (que normalmente son positivas, aún con la alegría de haber ido a un evento o con la obligación de explayarse en muy pocas líneas); y otra, la crítica en sí misma donde por fin llegan los matices. Sin embargo, en The Mandalorian y Grogu la táctica les ha salido regular.

En un universo muy, muy lejzzzzzz…

Entre las primeras reacciones a lo nuevo de Star Wars ha habido de todo, con público muy entusiasta, como Erik Davis, que ha afirmado que “Es un viaje divertido y extraño por la galaxia. Me encanta eso. Me ha recordado a lo divertida que puede ser Star Wars cuando deja de preocuparse por el canon y se vuelve loca. Si vas a verla como una matinee pulp de un sábado por la mañana, te lo pasarás genial. Nótese que incluso en las reacciones positivas hay addendums.

Peter Sciretta también ha pedido tranquilidad: “El marketing me había preocupado, pero es muy divertida. Sí, es como unos cuantos episodios de la serie largos y de gran presupuesto, más parecida a una aventura semanal que a una historia galáctica gigante. Si te gusta la serie te encantará. Si no, probablemente no“. En este sentido, muchos hablan de esa sensación inevitable de ver un episodio a lo grande.

Pero, por supuesto, también hay más voces discordantes de lo esperado, como la de Griffin Schiller, que la ha calificado diciendo “Esta… ¿bien? Un espectáculo inofensivo y técnicamente impresionante que da lugar a un festival de cabezadas. Estructurada como una temporada corta de la serie que tristemente acaba siendo como ver las escenas de un videojuego de Star Wars en vez de jugar uno”. Más duro es Jonathan Sim afirmando que “es una de las peores películas de Star Wars. Una experiencia sin emoción y predecible que no lleva a Din Djarin a ningún sitio interesante. Aburridas y nada emocionantes escenas de pelea, solo monstruos en CGI. Una película hecha para televisión larga y sin color. El próximo viernes sabremos, por fin, quién tiene razón. Que la Fuerza nos coja confesados.

Ni The Mandalorian ni Rogue One: Guillermo del Toro quería hacer ‘El Padrino Galáctico’ con un personaje mítico de Star Wars

La primera aparición de Jabba El Hutt en Star Wars no fue, como se suele creer, en El Retorno del Jedi, sino en los cómics Marvel basados en la primera película lanzados en 1977, donde. en lugar de ser una babosa gigante, estaba representado de una manera muy diferente. Jabba el Hutt era un humano con cara de morsa y un uniforme amarillo. En realidad, su creador, Howard Chaykin, se inspiró en un personaje que salía de fondo en la catina de Mos Eisley y que ahora conocemos como Mosep Binneed. Años después, todo el mundo se olvidaría de esta versión de Jabba (y con razón).

Te haré una oferta galáctica que no podrás rechazar

Aunque la novelización de 1977 solo lo describía como “una enorme masa de músculos y grasa coronada por un cráneo peludo y lleno de cicatrices”, no tardó en hacerse popular entre los fans, sin importar que tan solo apareciese unos minutos en toda la saga (sin contar las ediciones especiales, claro está). Tanto, que cuando LucasFilm le preguntó a Guillermo del Toro si tenía alguna idea para revitalizar la saga, él no dudó en responder que sí, sin duda: un spin-off solo para Jabba El Hutt.

La película se titularía The Rise And Fall of Jabba The Hutt (Ascenso y caída de Jabba El Hutt) y sería una especie de versión de El Padrino en la galaxia. Sin embargo, tal y como reconoce el propio creador, en Disney no estaban emocionados precisamente: “Estaba supercontento. Estábamos haciendo muchas cosas, pero no es mi propiedad, no es mi dinero, y es uno de esos 30 guiones que simplemente desaparecen. Si alguien de Disney supiera lo que está haciendo, le volverían a llamar inmediatamente. ¿Guillermo del Toro aportando su versión personal de un universo muy, muy lejano? ¿Qué desaprensivo le diría que no?

Sí, este no es el único proyecto de Star Wars ambicioso que se ha caído a lo largo de los años. De hecho, hemos tenido más proyectos cancelados que realizados entre la película de Boba Fett, la trilogía de Rian Johnson, la secuela de la nueva trilogía con Ben Solo como protagonista o la cinta que iba a dirigir Kevin Feige. Sin embargo, hay algo que inevitablemente da rabia cuando vemos que uno de los mejores directores de los últimos tiempos ha tenido la desgracia de caer en el infierno de la producción de una mega-franquicia como esta.

La película habría entrado en desarrollo allá por 2017, y el propio Del Toro contó qué podríamos haber visto: “Jabba El Hutt tiene que ir ganando control. Es el personaje que se parece más a mí, y me gusta. Me encanta la idea de una especie de mafia Hutt, un golpe muy complejo. Simplemente me encanta el personaje”. La idea fue lanzada en 2015, y por lo visto llegó a más, a pesar de que en el momento, tal y como el reconociera, era solo una frikada en su cabeza. Probablemente, el fracaso del spin-off de Han Solo llevó a que tuvieran miedo de lanzar películas individuales de sus protagonistas y, por tanto, dejara de estar en desarrollo a pesar de que, aparentemente, tenían ya dibujos, arte y un guion casi terminado. Honestamente, Lucasfilm, ¡aún no es tarde!

De momento, parece que Dave Filoni ha cogido con ganas el mando de Star Wars, y ya prepara no solo la llegada de The Mandalorian y Grogu, sino una nueva película para 2027, Starfighter. Si será la renovación del título de franquicia más querida o un clavo más en su tumba, está aún por ver. Que la Fuerza les acompañe.

La nueva trilogía de ‘Star Wars’ despreció a John Boyega. Ahora han vuelto a contactarle para hacer justicia

Si te pido que me digas quién es tu personaje favorito de Star Wars, así en general, hay una alta posibilidad de que no sea Finn, el stormtrooper reconvertido en miembro de la Resistencia que conocimos en el Episodio VII y del que se olvidaron por completo para cuando terminó la trilogía de secuelas: muchos esperaban que fuera el nuevo Han Solo, y se convirtió en un muchacho que había. Sin embargo, es posible que, aunque sea tarde, John Boyega (quien le pone cara) tenga, por fin, su venganza.

Con Chewie el wookie y Finn el humano

Con la celebrada salida de Kathleen Kennedy de la franquicia y la llegada de Dave Filoni (que tendremos que ver qué es lo que sabe hacer), también se han desbloqueado proyectos que llevaban años encasquillados en un continuo aprobar y cancelar que ha costado un dineral a Disney. Y como parte de estas nuevas ideas, según parece, está traer de vuelta a Finn de alguna manera.

Lo único que sabemos de momento es lo que ha dicho un insider. O sea, que Boyega ha tenido una reunión con Lucasfilm sobre su retorno a Star Wars. La última vez que le vimos fue hace siete años, y es posible que sea en la continuación de aquella trilogía que aparentemente está preparando Simon Kinberg. Lo que está claro es que, después de las declaraciones incendiarias que el actor ha hecho a lo largo de los años, le han tenido que ofrecer una buena idea (o un buen fajo de billetes) para volver.

Esta primavera, el actor afirmó sobre la saga “Star Wars siempre ha tenido el rollo de estar en espacio más blanco y elitista. Es una franquicia tan blanca que el hecho de que una persona negra exista en ella era algo. ¿Le volveremos a ver? ¿Le acompañará la Fuerza? Me temo que solo el tiempo lo dirá.