Tesla ha lanzado recientemente un Model Y renovado en China, el cual incluye un diseño actualizado y características mejoradas que lo acercan al nuevo modelo del Model 3.
La compañía ha confirmado que puede entregar nuevos pedidos del Model Y de tracción trasera (RWD) en un plazo de 2 a 4 semanas, mientras que el modelo Long Range AWD podría tardar entre 6 y 10 semanas en realizar las entregas.
A pesar de las promesas de velocidad en las entregas, surgen interrogantes sobre la demanda de este nuevo modelo. Rumores indican que Tesla había recibido cientos de miles de pedidos, lo que sería un hito significativo dada la capacidad de producción de los vehículos eléctricos más vendidos.
Las entregas de Tesla en 2025 han disminuido más que nunca
Sin embargo, el configurador actualizado de Tesla ha planteado dudas sobre la veracidad de esos rumores, sugiriendo que puede haber un problema de demanda, especialmente para la versión RWD del Model Y.
El análisis de datos de seguros muestra que las entregas de Tesla en 2025 han disminuido en aproximadamente 7.000 unidades en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Esta caída puede atribuirse al cambio de modelo del Model Y, lo que podría impactar negativamente los resultados financieros de la compañía en el primer trimestre de este año. La incertidumbre persiste respecto a la magnitud de este impacto.
Para alcanzar niveles similares a los del año pasado, Tesla necesitará entregar más de 50.000 vehículos en marzo. Aunque la producción parece estar avanzando según lo planeado, la demanda se perfila como el factor decisivo en el rendimiento de las entregas.
En respuesta a la situación de demanda del Model 3, Tesla está trabajando para activar todos los mecanismos posibles que contribuyan al éxito del sedán, pero todos los indicios apuntan a que el nuevo Model Y será el verdadero diferenciador en el mercado.