Mercedes-Benz está avanzando en la carrera por las baterías de estado sólido, llevando a cabo pruebas de vehículos eléctricos (EV) que podrían ofrecer más de 600 millas de autonomía.
Estas pruebas están ocurriendo en el Reino Unido con un prototipo del modelo EQS, que incorpora estas innovadoras baterías.
La compañía alemana se ha aliado con Factorial Energy, una empresa estadounidense que ha prometido no solo aumentar el rango de los vehículos, sino también mejorar la velocidad de carga y la eficiencia general.
Una batería de estado sólido para llegar a los casi 1.000 km
Factorial Energy reveló el verano pasado su primera celda de batería de estado sólido basada en su tecnología FEST (Factorial Electrolyte System Technology).
Desde entonces, ambas compañías han colaborado en el desarrollo de la nueva batería Solstice, que presenta una densidad energética notable de 450 Wh/kg y se espera que ofrezca un 80% más de autonomía en comparación con las baterías de iones de litio actuales.
Además, la batería Solstice es un 33% más pequeña que una batería convencional de 90 kWh, lo que también contribuye a un ahorro de peso del 40%.
Mercedes estima que esta nueva tecnología podría incrementar la autonomía del modelo EQS en un 25%, alcanzando más de 620 millas de rango, en comparación con las 511 millas que actualmente ofrece el EQS 450+.
A medida que la industria automotriz avanza hacia la electrificación, Mercedes espera comenzar la producción en masa de baterías de estado sólido para fines de la década.
La creciente competencia en el sector se ve reflejada en los planes de otros fabricantes. Hyundai, Honda y Stellantis, entre otros, también están desarrollando baterías de estado sólido con el objetivo de lanzarlas al mercado en los próximos años.
Con la presión para mejorar la autonomía, la seguridad y la eficiencia, la pregunta sobre qué empresa prevalecerá en esta carrera sigue siendo un tema candente en la industria.