Mercedes-Benz ha anunciado una reorientación estratégica en su enfoque hacia las furgonetas, confirmando planes para una nueva arquitectura de vans de combustión interna, además de continuar el desarrollo de su plataforma eléctrica Van.EA.
Este cambio implica la introducción de la Van.CA, que se centrará en modelos de combustión, y refleja una evolución en la visión de la marca sobre la electrificación.
En un comunicado, Mercedes-Benz afirmó que las furgonetas eléctricas basadas en la plataforma Van.EA, que se espera que debutan en 2026, ahora se sumarán a otras que utilizarán la nueva arquitectura de combustión.
Una furgoneta eléctrica de Mercedes para 2026
Ambas plataformas compartirán un 70% de sus partes, lo que permite una producción en las mismas líneas de ensamblaje. Esta estrategia busca optimizar las economías de escala y ofrecer flexibilidad ante las fluctuaciones de la demanda en el mercado de vehículos comerciales.
Históricamente, Mercedes había afirmado que todos sus futuros modelos medianos y grandes de furgonetas estarían basados exclusivamente en la plataforma eléctrica. Sin embargo, el reciente anuncio sugiere un cambio de dirección, manteniendo la posibilidad de vehículos de combustión.
Además, la actual furgoneta eSprinter se construye sobre el mismo chasis que las versiones de combustión, lo que indica la posibilidad de continuidad en el uso de combustibles.
El fabricante alemán también había establecido previamente un acuerdo con Rivian para la producción de furgonetas eléctricas en Europa, pero ahora se focaliza en el desarrollo de su plataforma interna Van.EA. A pesar de estos cambios, la compañía parece mantener una visión dual que incluye tanto furgonetas eléctricas como de combustión en su futura oferta de productos.