Buenas noticias para la contabilidad de Microsoft. La compañía acaba de publicar los resultados financieros del tercer trimestre del ejercicio fiscal de 2024 y sus números despuntan: los de Redmond han conseguido embolsarse casi 61.900 millones de dólares, con unos beneficios netos de 21.900 millones.
La creciente demanda de sus servicios en la nube y la inteligencia artificial parecen ser los grandes artífices tras estos números. Según el informe, este trimestre los ingresos de Microsoft Cloud fueron de 35.100 millones de dólares, un 23% más interanual. Además, la inversión de Microsoft en OpenAI han hecho también que la compañía se haya convertido en la más valiosa del mundo.
Como sorpresa, la cantidad generada por las licencias OEM de Windows también ha subido, concretamente un 11%. Este tipo de licencias de Windows, destinadas a los fabricantes de PC y portátiles, se resintieron durante 2023 pero han vuelto a repuntar a lo largo de 2024.
Por otro lado, durante este trimestre las ventas de consolas se han desplomado, junto a los cantidad generada por los dispositivos (un 17%). Aquí nos referimos a la división Surface, que son los ordenadores y tablets propiedad de Microsoft.
En cuanto a los videojuegos, estos han acabado siendo la cuarta mayor fuente ingresos, por detrás de la nube, Office y Windows. Todo esto se debe a Activision Blizzard. En el informe, se especifica que los ingresos por contenido y servicios de Xbox aumentaron un 62%, impulsados por la adquisición de Activision.

A pesar de los éxitos cosechados con los títulos de Xbox en otras plataformas, las consolas no han conseguido generar el mismo interés, con una caída del 31% en este trimestre. Sin la compra de Activision, la cantidad total generada por Microsoft en videojuegos habrían disminuido durante este trimestre.
Esta polémica operación ha protagonizado numerosos titulares durante los últimos dos años. Los organismos reguladores de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea amenazaron con prohibir el acuerdo debido a que podría dañar la competencia en el mercado de consolas.