En un movimiento que ha suscitado controversia entre los usuarios, Anthropic ha decidido prohibir el uso de cuentas de Claude Pro y Max en OpenClaw, obligando a los usuarios a acceder a sus modelos de inteligencia artificial a través de la API y pagar por su consumo.
Esta decisión ha generado críticas entre los seguidores de OpenClaw, quienes la consideran injusta, a pesar de reconocer que el alto consumo de tokens asociado al uso del agente es un problema legítimo.
Una decisión que afecta a miles de usuarios
OpenClaw, desarrollado por Peter Steinberger, es un agente de IA que permite a los usuarios gestionar sus aplicaciones de manera eficiente. El uso de modelos como Claude Opus 4.6 y Claude Sonnet 4.6 había permitido a muchos maximizar la funcionalidad de OpenClaw bajo los planes Pro y Max de Anthropic.
Sin embargo, la compañía argumenta que estos planes están pensados para programación, no para el uso intensivo que se da en plataformas como OpenClaw.
Esta decisión se produce poco después de que OpenAI adquiriera OpenClaw, lo que indica una posible estrategia competitiva entre las dos empresas de IA. Los críticos señalan que el enfoque de Anthropic se asemeja al jardín amurallado de firmas como Apple y Nintendo, que han restringido el acceso a sus ecosistemas.
Mientras que empresas chinas como Kimi y Minimax ofrecen modelos más accesibles, Anthropic parece estar cerrando su plataforma al limitar el uso de sus capacidades más avanzadas.
Aunque el argumento de Anthropic sobre el aumento de costos por el uso intensivo de sus modelos puede ser válido, la sincronización de esta decisión ha despertado dudas sobre las motivaciones detrás de ella. Con este movimiento, Anthropic está no solo buscando controlar el uso de sus recursos, sino también adaptarse a una competencia en un mercado que evoluciona rápidamente.