Porsche ha anunciado planes para recortar 1.900 empleos en Alemania para 2029, una medida que se produce en medio de la caída en las ventas de vehículos eléctricos (EV) y desafíos en el mercado global. Hace un par de meses ya anunciaron que no dejarían de fabricar coches de combustión.
La fabricante de automóviles deportivos de lujo espera márgenes de ganancia de solo 10% a 12% para este año, muy por debajo de su objetivo a largo plazo del 20%.
Este recorte representa aproximadamente el 15% de su fuerza laboral en las plantas de Zuffenhausen y Weissach, donde la empresa implementará principalmente despidos voluntarios y paquetes de jubilación anticipada.
El coche eléctrico no es el futuro que la marca alemana esperaba
Ante este panorama, la compañía planea desarrollar nuevos modelos de combustión interna e híbridos, lo que implicará una inversión adicional de 800 millones de euros (830 millones de dólares) para 2025. Sin embargo, el contexto es complicado, ya que las entregas globales de Porsche cayeron un 3% el año pasado, afectadas especialmente por una reducción de ventas en China, un mercado clave para la marca.
A pesar de la percepción general de que la demanda de vehículos eléctricos está disminuyendo, las cifras indican un crecimiento. Según Rho Motion, las ventas globales de EV aumentaron un 18% desde enero de 2024, con 1.3 millones de unidades distribuidas en enero de 2025.
Mientras tanto, fabricantes nacionales de vehículos eléctricos como BYD continúan ganando terreno, lanzando 21 modelos que incluyen un nuevo sistema de conducción inteligente. Estos avances tecnológicos contrastan con la estrategia de Porsche, que parece centrarse en modelos más tradicionales.
Por otro lado, Volkswagen, matriz de Porsche, ha reafirmado su compromiso de eliminar gradualmente los motores de combustión en Europa para principios de la década de 2030. Sin embargo, con los fabricantes de EV nacionales avanzando rápidamente, la pregunta sobre la viabilidad de la estrategia de Porsche en un mercado que se transforma rápidamente permanece sin respuesta.
Observadores del sector se preguntan si la marca podrá mantenerse competitiva o si corre el riesgo de rezagarse en la carrera hacia la electrificación.