Las contraseñas son el pilar de seguridad clave para mantener nuestras cuentas de forma segura y privada. Desde la empresa Entelgy Innotec Security recomiendan tener en cuenta estas cuatro máximas a la hora de crear y proteger una contraseña, tanto dentro de una compañía, como a nivel personal. Sigue leyendo para conocerlas.
Transmitir buenas prácticas
Implantar una política de seguridad interna debería ser la primera medida que deberían poner en marcha las empresas para transmitir a los empleados las obligaciones y buenas prácticas en relación con la seguridad de la compañía.
Entre estas se encuentran la obligación de confidencialidad de la información manejada, bloquear la sesión al ausentarse del puesto de trabajo o la prohibición de instalar cualquier software sin previa autorización.

Ponerlo difícil
Según el último informe del Centro Nacional de Ciberseguridad de Reino Unido (NCSC) 23,2 millones de usuarios de todo el mundo que han resultado víctimas de una brecha de seguridad utilizaban como contraseña para sus cuentas ‘123456’.
Para evitar estos ataques es recomendable, en primer lugar, modificar la contraseña la primera vez que accedemos a una nueva cuenta o equipo. Esa nueva clave, preferiblemente de más de 8 caracteres, deberá incluir signos, caracteres especiales y alternar mayúsculas y minúsculas.
Además, será importante evitar palabras comunes o relacionadas con información personal del usuario. Por último, esta contraseña se debe modificar cada seis meses y no reutilizarla.
Cuidar la contraseña
Un 69% de profesionales admite compartir contraseñas con sus compañeros de trabajo, una práctica muy poco segura si, además, esta información se transmite por algún medio online.
Lo recomendable es no dar este dato a ningún compañero de trabajo ni dejarla apuntada en ningún documento. Además, es muy importante crear una contraseña diferente para cada cuenta de usuario, de forma que si una es robada no se vean comprometidos varios servicios.
Utilizar herramientas de almacenamiento de contraseñas
Como medida de seguridad extra y más profesional, el usuario puede optar por emplear alguna herramienta de almacenamiento y administración de contraseñas. Si bien es cierto que estas no son 100% seguras, sin duda será más difícil el robo de una contraseña si el usuario hace uso de estos gestores. Además, algunos de ellos ofrecen la posibilidad de incluir una doble autenticación, es decir, proporcionar una capa de protección adicional.
Por otro lado, este tipo de herramientas pueden contribuir a que se reduzca el tiempo que los trabajadores destinan a introducir o resetear su contraseña. Según el informe mencionado, los empleados aseguran que pierden de media 12,6 minutos a la semana o 10,9 horas al año poniendo y reseteando contraseñas. Esto se traduce en unas pérdidas estimadas en 5,2 millones de dólares anuales por compañía.