Acaba de llegar a cines Until Dawn, la esperada adaptación cinematográfica del videojuego de terror de 2015. En su momento, Until Dawn marcó un antes y un después gracias a su jugabilidad original y a su historia inmersiva. Sin embargo, de eso ya han pasado nueve años, por lo que está por ver hasta qué punto la película llegará a los fans que en su momento disfrutaron del juego.
Todavía es pronto para medir la recepción de la crítica, aunque ya os podemos hacer un pequeño spoiler: no parece que vaya a ser la película de terror del año. Su director, David F. Sandberg (Shazam!, Annabelle: Creation), parecía una elección más que interesante para llevar a la gran pantalla el universo slasher y sobrenatural del juego. Pero los primeros comentarios apuntan a que, más que una obra revolucionaria, se trata de un homenaje entretenido, aunque algo genérico y sin la sustancia que necesitaría. Sea como sea, su estreno está sirviendo para volver a poner Until Dawn en la conversación cultural. Así que la pregunta es evidente: ¿vale la pena rejugar al título original en pleno 2025?
El slasher que convirtió al jugador en verdugo (o víctima)
Cuando Until Dawn llegó a PlayStation 4 en 2015, lo hizo como un soplo de aire fresco en el mundo del terror interactivo. A pesar de que salió sin demasiado bombo y platillo, su propuesta engatusó a muchos y provocó que el boca a boca convirtiera al juego en todo un éxito. ¿El motivo? era una experiencia cinematográfica en toda regla. Además de divertidísimo y rejugable hasta la saciedad.
La premisa del juego era tan básica como la de La Matanza de Texas: un grupo de jóvenes se quedan atrapados en una cabaña remota en las montañas, acechados por una amenaza desconocida. Vamos, que era un slasher más de los que podemos ver en cines… pero con un giro clave que lo hacía único: aquí eras tú quien controla el destino de los personajes. Y sin demasiada conciencia sobre ellos.

En un momento en el que los juegos de David Cage como Beyond: Two Souls o Heavy Rain estaban en boca de todos, además del efecto brutal que tuvo Life is Strange unos meses antes, Until Dawn era el compendio perfecto entre este sistema de decisiones y el puro terror. Todo se basaba en el famoso “efecto mariposa”, una mecánica que convertía cada decisión del jugador —por mínima que fuera— en un potencial desencadenante de consecuencias dramáticas.
Esto provocaba destinos de lo más sorprendentes. Por tomar un camino u otro, ponías a salvo una vida o acababas con ella. Además, las decisiones cada vez tomaban más importancia: ¿Ayudas a tu amiga o salvas tu pellejo? ¿Confías en quien parece inocente o lo dejas atrás? Cada elección podía significar la vida o la muerte de uno de los personajes, y lo más brillante del juego era que absolutamente todos podían morir… o sobrevivir.

Su carácter cinematográfico aumentaba gracias a su reparto sorprendente. Rami Malek aparecía como protagonista (sí, el de Mr. Robot y Bohemian Rhapsody), pero es que también estaban figuras como Hayden Panettiere y Brett Dalton. Un reparto, honestamente, mucho mejor que el de la película de David F. Sandberg.
Pero ¿merece la pena jugarlo hoy día? Por desgracia, y como todo producto puntero en un momento muy concreto, rejugar Until Dawn hoy tiene un sabor agridulce. Lo bueno es que su atmósfera terrorífica sigue intacta. Pero cuando hablamos de sus mecánicas… ahí la cosa se complica.
Uno de los elementos más criticados al revisitar el juego en 2025 son sus controles. En su momento se presentaban como parte de la inmersión: mover el mando para no hacer ruido, responder con rapidez a los QTEs (Quick Time Events), tomar decisiones en segundos… Pero hoy, tras años de refinamiento en las experiencias narrativas, se sienten más aleatorios que orgánicos. En ocasiones, da la sensación de que el juego te castiga por no haber adivinado qué quería de ti en un momento concreto. Algunas muertes parecen inevitables o injustas, y la frustración no puede ser mayor.
Siempre queda la posibilidad de jugar al remake… pero desde aquí aconsejamos mucho más jugar al original. Ballistic Moon, el estudio detrás del remake de Until Dawn lanzado en 2024, anunció su cierre tras no lograr encontrar un editor para su próximo proyecto. Vamos, que el fracaso fue sonado… y ya sabéis lo que dicen, a veces es mejor quedarse con el original, tenga sus fallos o no, antes que con posibles remakes o adaptaciones al cine.