La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el ámbito creativo, generando un vórtice de controversias en Hollywood. Actores y guionistas han manifestado su rechazo a la posible explotación de su imagen y talento sin su consentimiento o remuneración.
Robert Downey Jr., reconocido por sus icónicas interpretaciones como Iron Man, se ha erguido como una de las voces críticas más fuertes en relación con el uso de la IA en la industria del cine.
En un reciente podcast, Downey Jr. expresó su preocupación por la posibilidad de que su imagen sea recreada mediante tecnologías de IA y deepfake.
No a la IA en el mundo del cine y el arte
El actor advirtió sobre la amenaza que representa esta práctica para la identidad y el trabajo de los intérpretes, insistiendo en la necesidad de establecer un lenguaje contractual que salvaguarde a los actores de ser suplantados sin autorización.
“La inteligencia artificial plantea una amenaza para las profesiones creativas”, declaró el sindicato de actores, subrayando los peligros asociados con esta tecnología.
Contrastando la postura de Downey Jr., Bruce Willis ha optado por un enfoque diferente al otorgar los derechos necesarios para que una IA lo sustituya tras su retiro, lo que ha llevado a un debate sobre las implicaciones éticas de dicha decisión.
Mientras que algunos actores están abiertos a la idea, la mayoría se muestra escéptica y protectora respecto a su legado profesional.
Scarlett Johansson también ha sido una notable defensora de la protección de la imagen artística, habiendo enfrentado problemas relacionados con el uso no autorizado de su voz e imagen.
La creciente preocupación entre los actores ha llevado a un llamado a la acción y a la búsqueda de normativas legales que regulen el uso de la IA en la industria del entretenimiento, un tema que, aunque aún no se presenta como urgente, podría transformar radicalmente cómo se desarrolla la producción cinematográfica en el futuro.